Lucía POV
Pasaron un par de días. El cinismo de mi parte hacía Valentina continuaba. Por suerte, al mismo tiempo progresabamos con la síntesis, tanto que ya era miércoles y habíamos terminado el borrador completo del trabajo, sólo teniamos que pasarlo en blanco y editar algunas cosas, luego tendríamos unas dos semanas y media para no hacer nada.
--Vale preciosas, ¡El borrador de la síntesis sobre el abuso sexual está definitivamente terminado!-- hablo Lidia felíz.
--Por fin, Dios, que estrés-- agregó Carlota tomandose la cabeza.
--¿Os apetece celebrar mañana?, podemos hacer una fiesta en la mansión, se la pedire prestada a Bruno-- mencionó Valentina mirandome de reojo.
--¿Mañana no es víspera de año nuevo?
--Si, podemos hacer una fiesta para celebrar ambas cosas, ¿Que os parece?
--Por mi bien, hablaré con mi familia para decirles que no festejare con ellos este año --hablo Lidia tomando el teléfono.
--Lo que dijo la amante de los panes
--contestó Carlota recibiendo un pequeño golpe por parte de la ojiverde seguido de una risilla.
Todas me observaron interesadas.
--Yo... creo que me voy a quedar en casa, no tengo muchas ganas de salir.-- respondí apartando mi mirada hacía la ventana.
--Pero... es año nuevo, el primero que pasas lejos de casa, ¿Cierto?, ven a disfrutarlo con nosotras.--Suplicó la rubia.
--No sé Ota, tengo la cabeza en otro lado y no quiero arruinar la "Fiesta".-- Acentue la última palabra de forma que sea comprensible para Valentina que me refería a ella en particular.
La gallega hizo una pequeña mueca y bajó los ojos al piso.
--Lucy, venga, nadie debe recibir el año sólo, queremos que estés allí con nosotras, las cuatro juntas.-- Lidia me dió una de sus hermosas sonrisas y no me quedó de otra que considerarlo.
--Bueno... si...
--"Si" ¿Que?-- preguntó Valentina rápidamente.
La mire a los ojos con rabia y contesté su pregunta boluda--Si... voy a ir-- ella sonrió con suficiencia, lo que bastó para hacerme enojar otra vez, era enserio lo de la bipolaridad.
Salimos de la empresa ese treinta de Diciembre y todas juntas volvimos a los departamentos en el auto de Lidia.
--¿Que te pondrás para mañana?-- habló Valentina después de cerrar la puerta del departamento.
--¿Eso te importa?-- Me molestaba la sencillez y tranquilidad con la que me hablaba.
--Obvio, por algo te he preguntado.
Que piba insoportable.
--Los problemas no se solucionan de la noche a la mañana sin más, ignorando lo que pasó, se dialoga para solucionarlo.--La miré, seriamente.--Lastimosamente, no me siento con ganas de hablar.
Me perfile para irme a mi pieza pero ella tenía otros planes.
Sentí un tirón en mi brazo y caí de espaldas en el sofá.
--Yo si quiero hablar, necesito hablar-- dijo tomando mis muñecas para que le preste atención.
--Valentina, basta-- hablé incómoda, la tenía sobre mis caderas aprisionándome.
--¿Por que no quieres escucharme?
--Es simple.--Gruñí en respuesta.--Tus actitudes justifican las mías.
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Heredera de La Verdad
RomanceEspaña, finales del 2019, una joven adulta rica, consentida y la futura dueña de la empresa de periodismo más grande de España es obligada a hacer algo que le cambiará la vida, ¿Para bien o para mal? Argentina, finales del 2019, una recién graduada...
