Lucía POV
Ambas manos de la mujer que nos invito a la fiesta estaban en las mejillas de Valentina, atrayendola a su rostro, la piba devoraba los labios de la gallega con puro énfasis, Valentina parecía absorta de todo eso, sus ojos estaban abiertos de par en par y sus manos se mantenían suspendidas en el aire.
Una punzada de dolor me dio justo en el pecho, me sentí tan mal, me odie tanto por dejarme sentir celos, necesitaba decirle a Valentina lo que sentía por ella, no podía seguir con esto.
Vale POV
Regresé de la estratosfera y aparte con todas mis fuerzas a la guarra que estaba basándome.
--¡¿Pero que coño haces idiota?!.-- pregunte histérica.
--Solo quiero despedirme correctamente de ti, ven, dame otro beso...-- hablo arrastrando sus palabras.
--¡Que no! ¡Apárta, joder!-- la mujer hizo caso omiso y camino otra vez hasta mi.
Sentí como alguien me apartaba rápidamente y se colocaba delante mío, Lucía tomo un vaso con lo que creo, era agua y se lo arrojo completamente a la mujer.
--Te dijo que la dejaras.-- hablo entre dientes, su semblante me dio escalofríos.
La mujer la observo con furia en sus ojos, para luego intentar golpearle lo cual no pudo hacer, ya que sus intentos eran lentos y faciles de esquivar para la Argentina.
Lucía me tomo del brazo y susurro a mi oído.--Vamos.-- fue lo único que pudo decir, ya que al instante comenzó a correr guiandome por el tumulto de gente hacia el carro de Lidia.
Los amigos y amigas de la tía que me besó, venían detrás nuestro tratando de golpearnos, en un breve momento logramos perderlos, lo cual bastó para abrir el carro de la morena, meter a nuestras amigas dentro y luego entrar nosotras en los asientos de delante. Lucía pisó el acelerador y salíamos disparadas de el lugar, pude observar en el espejo retrovisor el como la mujer con sus amigos trataban de alcanzarnos corriendo, pero no lo lograron.
Suspire profundamente, relajandome en el asiento, Lucía hizo lo mismo y bajo la velocidad, mire hacia atrás y divise a Carlota y Lidia durmiendo otra vez, pose mi mirada en la Criolla la cual estaba completamente seria observando el camino. Joder, su ceño fruncido y la ceja cortada le hacian ver tan sensual y guapa. "CONCENTRATE GILIPOLLAS" me grite a mi misma y deje de observarla.
--¿Estas bien?.-- pregunto fuertemente pero relajando sus facciones.
--Apenas, gracias a tí.
--No agradezcas, podías sola.-- contestó con un deje de reproche.
Su tono me hizo restallar la lengua, la miré irritada.
--¿A que viene ese tono? Sabes que no fué mi culpa ¿Cierto?--Terminé, bajando la mirada sin poder evitar sentirme triste.
Sus ojos se abrieron en sorpresa y se posaron arrepentidos sobre mí.
--Si, tenés razón, perdón... Es que no, no sé que me esta pasando, es... Se me hace difícil de explicar lo incómoda que me sentí viendote interactuar tanto con ella... Y lo que pasó, te culpe inconscientemente y eso estuvo muy mal...
La miré de reojo, desviando rápidamente mi vista hacía la ventana, sintiendo mi corazón acelerarse ante sus palabras.
Podría fácilmente haber descrito el malestar que se siente al estar celosa, pero no quiero precipitarme a creer que es por eso.
Porque tener celos significa sentir algo, y sentir algo significa peligro.
Lucía condujo en silencio hasta el hotel, caminamos con las inconscientes, dejándolas en sus camas. Mañana tendrían una muy fuerte resaca. Salimos de su suit y entramos a la nuestra.
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Heredera de La Verdad
RomantikEspaña, finales del 2019, una joven adulta rica, consentida y la futura dueña de la empresa de periodismo más grande de España es obligada a hacer algo que le cambiará la vida, ¿Para bien o para mal? Argentina, finales del 2019, una recién graduada...
