Vale POV
Corte la llamada con Bruno observando a los mellizos que conversaban alegremente, no podía creer que después de tantos años estén de vuelta, verdaderamente habían cambiado mucho. Blaz parecía haber entrenado, se veía más serio y su semblante era mucho mas rudo. Kerstin, joder, está mucho más guapa de lo que era hace seís años, facciones afiladas, postura arrogante y ojos determinados.
Sin mencionar que ambos eran realmente altos.
--Vale, Bruno quiere verles, luego del accidente esta bastante insistente con que le vayamos a visitar, se aburre con facilidad sin tanto trabajo.
--Bueno, ¿Que esperamos?-- habló el rubio pidiendo la cuenta.
Les había contado a los chicos del incidente. Ellos reaccionaron de forma asustada, hasta que les aclaré que Bruno estaba bien y se encontraba en rehabilitación.
Minutos después, salímos del restaurante los tres en dirección al hospital.
Al entrar en la habitación, me encontré con Bruno sentado en su cama y Lucía en una silla a su lado, ambos observando muy entretenidos el TV con mandos en sus manos.
Cuando se percataron de nuestra presencia, Blaz y Kerstin corrieron a abrazar a Bruno de forma efusiva. Posé mi mirada sobre la tierna Argentina que me observaba con una sonrisa tímida. Le devolví el gesto mientras guiñaba el ojo.
Los tres restantes se separaron del abrazo y comenzaron a charlar felizmente, me acerqué a Lucía sentándome a su lado.
--¿Viniste a visitarlo?.
--Si, perdón por irme así del bar, me había olvidado de traerle el PS4, aproveché y de paso lo puse al tanto de lo que pasó esta semana.
--¿Le dijiste sobre lo de...?-- pregunté insegura.
--Te llamó para que le contemos las dos juntas, es muy ansioso.-- hablo dándome una sonrisa sincera.
--Gracias por acompañarlo Lucía.--mencione enternecida.
--No me des las gracias Val, vine porque me llevo muy bien con el, y bueno... quería verlo feliz.
--Lu, eres oro puro...-- contesté sonriendole.
Logré que se sonrojara, soy buena en esto.
--Bueno, creo que ya deberíamos irnos, todavía nos queda encontrar un hotel para pasar estos días.--hablo Blaz.
--¿Hotel?, pero dejaros de tonterías, yo no estoy en la mansión, podéis quedaros allí cuanto necesitéis.-- menciono Bruno sonriendo.
--¿Estas seguro? No tenemos problema con buscar otro lugar.
--Que va, si habitaciones sobran, ya aviso a los empleados de la mansión que vais para allá.
--Gracias Baldur.-- terminó Kerstin sonriendo.
--¿Ves?--Soltó mi hermano, mirándo con diversión a Lucía, haciéndola reír.
Luego de hablar unos minutos más, los Alemanes se despidieron y marcharon con rumbo a la mansión.
--Vale, ¿Vaís a decirme que sucedió?.
--Lu, ¿Quieres hacerlo tú?
Ella negó cabizbaja dándome la palabra a mi.
--Vale, casi secuestran a Lucía.-- hablé directa.
Creo que me falto un poco de tacto, ya que Bruno casi cae de la cama y Lucía me observo sorprendida.
--¿Como que casi te secuestran?.-- pregunto Bruno a la criolla, tomándola de los hombros.
--Salí de la empresa con el auto de Valentina, a mitad de camino un auto me siguió, después de dar un par de vueltas pensé que lo había perdido hasta que me encerró por delante, quise salir hacia atrás pero había un auto igual bloqueandome el paso, una mujer bajo del auto trasero y me apunto con un arma pidiéndome abrir la puerta, abrí la ventana y ella me amenazó con una daga y...-- le vi parar de explicar repentinamente, parecía que se encontraba pensando en algo, hasta que reaccionó.
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Heredera de La Verdad
Roman d'amourEspaña, finales del 2019, una joven adulta rica, consentida y la futura dueña de la empresa de periodismo más grande de España es obligada a hacer algo que le cambiará la vida, ¿Para bien o para mal? Argentina, finales del 2019, una recién graduada...
