Vale POV
--Bueno, me voy a dormir, mañana va a ser un dia largo-- hablo la criolla despidiéndose de las chicas.
--Tu no irás a trabajar mañana...-- hable gruñendo.
--Si, voy a ir, tengo lastimada la mano, no la boca, puedo traducirles las cosas que hablen los Alemanes.--termino saliendo por la puerta.
Suspire de forma pesada, Lucía era igual de fanática con el trabajo que Bruno.
Lidia y Carlota se pusieron aún más serias, observandome con gesto interrogante.
--Esto está mal, Valentina esas personas querían llegar a ti, ¿Tienes alguna idea de quiénes son?
--No, pero algo me dice que tuvieron que ver con el choque de Bruno, es una corazonada.
--¿Que podemos hacer?
--Vosotras no haréis nada, contratare un investigador privado, ambas son libres de dejar el puesto de CEOs en la empresa y continuar sus prácticas con normalidad si así lo desean, al igual que Lucía.
Ambas me miraron sin comprender.
--Ni hablar...
--Jamas te dejaremos...
Hablaron a la vez.
--Mirad, si no logro solucionar esto para cuando Bruno vuelva y nuestras labores como CEOs de Aragón terminen, voy a dejar el puesto de practicante, me da igual la estupida herencia, la seguridad de vosotras y de Lucía es más importante, y mientras estén junto a mi, no estaran del todo seguras...-- termine firme, hasta yo me sorprendí de mis palabras, pero el bienestar de las chicas me importaban más que cualquier herencia.
Sus rostros se alarmaron.
--Estas loca Valentina, no puedes hacer eso, vivirás en la calle.
--Ni Bruno ni Lucía van a aceptar esto.
--Me da igual, aprenderé y rentare un departamento, cocinare hamburguesas en un bar horrendo si hace falta, Lucía y vosotras sois mis amigas, no perderé a mis amigas por un estupido montón de dinero...--Me erguí de la mesa y tomé el picaporte de la puerta para salir.-- ... Y chicas, les agradecería que no le dijeraís esto a Lucía, ambas sabéis lo que siento por ella y ya es suficientemente difícil para mí tener que ignorar lo que podríamos comenzar.-- terminé, viéndolas asentir.
Me dirigí a mi departamento, Lucía se encontraba descansando en su habitación. Caminé a la mía, dejando la puerta entreabierta por mera intuición.
Tumbé el cuerpo en la cama, me descambie y me cubrí con las mantas.
Luego de unos momentos escuché que alguien entraba por la puerta, entrecerre los ojos divisando a la rubia caminar con sumo cuidado, se recostó lentamente a mi lado y escuché como su respiración se ponía mas pesada poco a poco, hasta que se durmió.
Me giré con lentitud para verle.
Realmente era la mujer más hermosa que había conocido, eso puedo confirmarlo, su rostro parecía el de esas estatuas de diosas griegas esculpidas en marmol. Las hebras doradas en su cabello eran rayos de sol enviados por Helios solo con la intención de que te les quedes viendo brillar, tenía el semblante tranquilo y una media sonrisa en su boca la cual hasta a la mismísima Hera dejaría enamorada.
Parecía tener una tranquilidad que no era del todo cierta, ya que los acontecimientos de ese día podían corroborarlo por completo.
Pase mi mano por su cabello lentamente hasta colocarlo detrás de su oreja, baje acariciando su mejilla hasta que mi dedo cayó en sus labios entreabiertos, los miré con detalles, grabando cada parte de ellos en mi mente...
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Heredera de La Verdad
Storie d'amoreEspaña, finales del 2019, una joven adulta rica, consentida y la futura dueña de la empresa de periodismo más grande de España es obligada a hacer algo que le cambiará la vida, ¿Para bien o para mal? Argentina, finales del 2019, una recién graduada...
