Demian.
—Kaleb, ¿Podrías llamar un Uber, para poder irme a casa? —le dije—. Ya es demasiado tarde, mañana tengo clases y ya hemos avanzado mucho con el tema del trabajo.
Él levantó la mirada de su laptop y esbozó una sonrisa divertida, nunca lo había visto sonreír y por un momento mi corazón se paralizó, esa sonrisa era perfecta, pero todo se vino abajo cuando comenzó a hablar.
—Todavía falta mucho por hacer, aún no te puedes ir —dijo Kaleb— así que siéntate bien cómodo que todavía no te vas —ordenó.
—No Kaleb, yo ya me voy, así que, si eres tan amable, llama un Uber para mí, gracias —le respondí cortante— lo llamaría yo, pero no tengo batería en mi teléfono y no tengo el cargador conmigo.
—Ok, si así lo quieres, después no te quejes —tomó su teléfono, para pedir el servicio— en este momento no hay servicio disponible en esta zona, así que tienes tus opciones, te quedas a trabajar otro rato, o esperas hasta que haya servicio de Uber, que igual te tocaría esperar aquí, o te vas caminando. Elige.
Me quedé pensativo, midiendo las opciones que tenía: caminar hasta casa estaba totalmente descartado, estaba muy lejos, esperar hasta que al señor imbécil le diera la gana de llevarme, tampoco podía ser, mi orgullo no me lo permitía, sería esperar a que hubiera un servicio de Uber disponible. bueno por ahora solo quedaba esperar.
Intente encender mi teléfono por última vez, y oh milagro, resucitó, llame rápido a Matías, para pedirle que viniera a recogerme a casa de Kaleb.
—Mat, Hola ¿cómo estás? no tengo mucho tiempo, se muere mi teléfono, necesito que vengas a casa de Kaleb a recogerme —dije lo más rápido que pude— por WhatsApp te mando la ubicación, no te demores por favor.
—Espera D, que ... —intentó decir mi amigo.
La llamada se cortó, pero antes de eso logré enviar mi ubicación por el chat, antes de que se apagara. Espero que Mat, haya logrado entender qué era lo que le pedía. Miré a Kaleb que estaba sentado en la silla que había la frente del escritorio, hasta ahora no me había fijado en lo atractivo que era, su cabello rubio algo largo le caía por la frente y ocultaba un poco esos ojos grises que se me hacían tan hipnóticos.
Definitivamente Kaleb era hermoso y tenía un aire de misterio que lo rodeaba, mientras lo observaba, Kaleb levantó el rostro y casi me atrapa observándolo tan fijamente.
—Que decidiste Rodríguez —me preguntó así sin más—, ¿te quedas o te vas?
—Ya vienen a recogerme —eso espero—, mientras tanto podemos seguir trabajando, para poder dejar el mayor número de dudas resueltas para poder empezar a juntar todo el trabajo.
—Vale, entonces sigue tu con el punto siete, mientras tanto yo voy recopilando la información que tenemos del punto uno, para poder saber que nos hace falta —resolvió práctico Kaleb.
—Ok, suena como a un plan.
Nos sumergimos en la lectura de los libros que teníamos delante de nuestras narices y que eran la base del trabajo que nos había pedido el decano.
El tema del punto siete no era sencillo, por lo que me concentré en intentar resolver mis dudas para dejarlas lo más claras posible. Estaba tan concentrado que no había notado que Kaleb me miraba fijamente, como si con su mirada intentara desnudar mi alma.
Tenía esa extraña sensación de que me estaba observando fijamente, me sentía raro en ese momento estando allí en casa de Kaleb, levanté la mirada de la laptop para poder tomar el vaso de agua que había en el escritorio para mí y me encontré a Kaleb mirándome fijamente.
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Me and My Broken Heart.
Romance¿Como se puede definir el amor? Y ¿el desamor? Demian es un hombre de familia que fue criado con los mejores valores y con las más altas espectativas frente a la sociedad y lo que él podía hacer para servirle al resto de mundo. Siempre ha querido se...
