48. Despecho.

43 12 14
                                        

Matias.

—Solo te veo como un amigo.

Esas palabras fueron una cachetada a mi ego, no podía creer que mi mejor amigo, la persona a la que le había abierto mi corazón y por la que estaba dispuesto a luchar y ser alguien diferente me hubiera rechazado. Ahora comprendo a todas esas chicas y chicos que he rechazado en toda mi vida, ahora sé como se siente.

Pero debo de hacer algo para recuperar el amor que pueda tener Demian por mi y evitar que el estúpido de Kaleb logre conquistarlo, por ahora los dos estamos en el mismo lugar, Demian nos ha rechazado a los dos.

Después de haber hablado con él y abrirle mi corazón antes de que empezara la fiesta me dediqué a beber como si mañana se acabara el mundo, no fue la mejor solución para mi situación en ese momento, pero necesitaba un respiro, un momento para sentirme yo otra vez y olvidarme que él me había mandado a volar.

La mayor parte de la noche está envuelta en una nube de alcohol y para ser sincero no recuerdo mucho de lo que pasó en la fiesta, solo sé que terminé en un sofá con una manta sobre mi cuerpo y una almohada debajo de mi cabeza y unas ganas increíbles de devolver todo lo que tenía en el estómago.

Fui a la habitación de Demian, para que me prestara su baño y al abrir la puerta me encontré con la peor escena que hubiera podido imaginar, Kaleb el tipo con el que estaba disputando el corazón de mi mejor amigo, estaba acostado completamente dormido en medio de la cama.

Eso terminó de derrumbar mi ánimo, cerré la puerta y me dí la vuelta para regresar por el mismo que había llegado y salir del apartamento, tomé un taxi que me llevara a casa, revisé mi celular y no tenía mensajes ni siquiera de mi madre, lo más seguro es que esté en algún spa o algo así, la verdad tampoco me interesa mucho.

Llegué a mi casa y fui directo al baño, para darme un frío y necesario baño. Necesitaba despejar mi mente, el primer paso era recuperarme de la noche de tragos que había tenido, lo segundo era una buena comida y lo tercero era buscar a alguien para tener un buen polvo para terminar de bajar las tensiones que traía acumuladas.

Ahora que ví a Kaleb durmiendo en la cama de Demian, era señal suficiente de que se estaban dando una oportunidad, a pesar de que solo se conocen de unas semanas. Ese me hería mucho y sentía como mi corazón se iba haciendo trozos como un vaso de cristal al caer al piso.

Me terminé de bañar, me sequé con una toalla limpia y me coloqué ropa limpia, fui a la cocina para preparar algo de comer, estaba hambriento y no quería comprar nada ya preparado, así que saqué todos los ingredientes de los gabinetes y me preparé un buen desayuno; me senté en el comedor y mientras me llevaba bocados de comida a la boca, revisaba mi teléfono en busca de alguna fiesta o algo que me ayudara.

Navegando por internet, encontré el anunció de una pareja que quería hacer un trio y ponían algunos requisitos, la tercera persona debía de ser joven, no mayor de veinte y cinco años, de una estatura mayor a 1,75, delgado y que se le notara que hace ejercicio, terminé de leer los requisitos y era como si el anuncio hubiera sido escrito para mí.

Contacté a las personas que habían puesto el anuncio y organizamos una cita en un hotel de la zona, algo decente y discreto que no llamara mucho la atención si te veían entrando en el.

No recuerdo los nombres de los chicos y para ser sincero tampoco es que me interesara, solo necesitaba una boca y un trasero o una vagina para meter a mi amigo y saciar mis deseos, a fin de cuentas no volvería a saber de esas personas, solo sería un encuentro casual y sin compromisos.

Me puse algo de ropa, tampoco me fijé mucho, no era muy necesaria, la verdad iba a pasar desnudo la mayor parte de la tarde, entonces lo que llevara puesto no era muy necesario.

Me and My Broken Heart.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora