50. Plan de ataque.

53 10 21
                                    

Kaleb.

El sábado pasado, había empezado mal, Kyle me contó que iría a una fiesta por el cumpleaños de Demian a su casa, eso provocó una punzada de dolor ¿o celos? en mí, ¿Cómo era posible que Demian hubiera invitado a mi hermano a la fiesta, sabiendo que se conocían desde hace muy poco y a mí que llevaba semanas de conocerme ni me dirigía la palabra por voluntad propia? bueno también debo de admitir que él y yo no hemos tenido la mejor relación y que desde que le di ese golpe las cosas han estado peor que nunca, pero de eso a dejarme por fuera de su cumpleaños hay mucha diferencia.

Obviamente no iba a dejar que me tratara como a un desconocido e iba a tentar mi suerte en busca de mi perdón en esa noche, así que me bañe, me coloque la mejor ropa que tenía, me perfume y salí a comprar un regalo adecuado para él.

Fui a una joyería en el centro de la ciudad y busqué una cadena, la chica que me estaba asesorando me mostró una gran variedad de lo que buscaba, elegí una de plata que tenía de grosor medio y con un trenzado del material que la hacía ver muy elegante, pedí que la empacara en una caja de regalo y mientras esperaba me fijé que en el mostrador había unos dijes que podían quedar muy bien con la cadena escogida, le pregunté a la señorita por uno de ellos con la letra D, ella muy atenta me mostró dos o tres con lo que yo pedía y escogí el que me pareció más bonito de todos, me dirigí a la caja y pagué por lo que había comprado y salí del lugar para irme a la casa de Demian.

En el camino recibí una llamada de casa y al contestar la voz de mi hija resonó por todo el auto.

-Papi, ¿Dónde estás?

-Hola mi cielo, ¿Cómo estás? -sabía que venía una tormenta.

-Muy brava contigo.

-¿Por qué estás brava conmigo?

-Ayer prometiste que te quedarías conmigo todo el día y me descuido unos minutos y tú te vas de la casa -dijo mi hija bastante enojada- ¿Puedo saber dónde estás?

-Mi cielo, tuve que salir -le mentí- debo de hacer algo urgente, pero prometo que mañana estaré todo el día en casa contigo.

-Estás mintiendo, ayer dijiste lo mismo y mira no estás en casa -Roxana estaba a punto de llorar- Quiero vengas ya.

-Mi amor, en este momento no puedo ir -se me partía el corazón- juro que mañana haremos lo que tú quieras.

-Ya no te quiero -gritó por el teléfono y colgó la llamada.

¡Dios mío! esta niña me va a volver loco un día de estos con todas sus ocurrencias y sus ataques de locura, pero aun así la amo y en este caso tiene razón, prometí quedarme con ella y acompañarla todo el día pero no, aquí voy a una fiesta a la que no me han invitado y en un lugar en el que no soy bien recibido, soy medio tonto lo sé, pero no quiero quedarme con la típica frase "y si hubiera", no quiero dejar nada al azar y al destino.

Demian ha sabido romper muchos esquemas en mí y ha derrumbado muchas de mis barreras con su forma de ser, retadora, arrogante y hasta grosero de cierto modo y estoy seguro de que no sabe el efecto que causa en mí.

Llegué a casa de Demian cerca de las ocho de la noche y justo cuando estaba ingresando al apartamento logré ver a Demian en el balcón y a Mat yendo detrás de él y se le pegaba a la espalda, no me pude contener y pasé hasta el lugar donde estaban y alcancé a escuchar como Demian le decía a Matías que se alejara de él, interrumpí en ese momento y tuve una pequeña confrontación con Matías hasta que Demian nos controló a los dos para que no hiciéramos una escena en medio de su celebración.

Matías se alejó de nosotros y Demian me confrontó por estar en su casa sin haber sido invitado, estuve de suerte que su madre nos interrumpiera y él fuera obligado a tolerar mi presencia, para dicha mía.

Me and My Broken Heart.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora