7. Confuso.

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Demian.

Ingresé a mi casa, todo estaba a oscuras y en silencio; era de esperarse debido a la elevada hora en la que llegué. Pasé por la cocina para servirme un vaso con agua, cuando estaba sacando la jarra del refrigerador me fijé que, en la puerta, pegada con un imán, había una nota de mi madre que decía:

"Hijo, te estuvimos esperando para cenar como familia.

Tenemos noticias importantes que darles, pero es necesario

que estemos todos reunidos.

Mañana cenaremos todos juntos, así que no puedes planear

nada con nadie.

Espero tengas una dulce noche y un bonito despertar.

Te quiere: Mamá.

PSD: en el horno te queda un plato de lasaña, sé que debes

de tener hambre."

¿Cuál será la noticia que tienen mis padres? y ¿por qué es necesario de que estemos todos reunidos? definitivamente mi madre es la reina del drama y el suspenso en esta casa. Siempre que quería darnos una super noticia, según ella, nos preparaba la lasaña especial de mamá, justo el día antes y nos dejaba notas escritas a mano a cada uno en algún lugar de nuestro cuarto o donde lo pudiéramos ver apenas entráramos a la habitación.

—Bueno, lo que sea, mañana me daré cuenta de la noticia —dije en voz alta para mí mismo.

Tomé el plato de lasaña y me dispuse a comer en la cocina, no tenía ganas de moverme, estaba exhausto. La comida estaba deliciosa como siempre, pero esta vez tenía algo diferente, un ingrediente de más. esto me dejó extrañado y pensativo de si la noticia que nos darían era tan importante como para mejorar un plato inmejorable como era ese.

Lavé el plato, los cubiertos y la copa de vino blanco que me había dejado mi madre, subí a mi habitación y me metí al baño, cepillé mis dientes y me cambié de ropa, me metí debajo de las sabanas y me dispuse a dormir, pero a pesar de que estaba muy cansado, el sueño me eludía, no lograba aquietar mis pensamientos y poder descansar.

Por mi mente corrían, como corre un cachorro detrás de una pelota, muchos temas, entre ellos, cuál será la noticia que nos darán nuestros padres, el extraño comportamiento de Mat en el auto y para mi desgracia hasta Kaleb apareció por mi mente en aquel momento.

Si había algo sorprendente de todo el día fue la actitud de Mat en el auto de camino a casa, por supuesto que él y el resto de mis amigos saben que soy gay y me aceptan por ello; por eso de vez en cuando salen bromas con ese tema cuando estamos reunidos. Pero hoy parecía que Mat estuviera hablando en serio y que de verdad quería que él y yo estuviéramos en una cama y no precisamente para dormir.

Pero eso era imposible, Mat era el hombre más hetero que he conocido en toda mi vida, y jamás estaría sexualmente con otro hombre. ¿O sí?, ¡Por Dios! ¿Será posible que Mat quiera acostarse conmigo? Nah, no lo creo, aunque debo decir que siempre me ha parecido un tipo bastante atractivo y tiene una figura nada despreciable.

Tiene unos lindos labios delgados, que invitan a ser mordidos por horas, un abdomen plano y en donde se le marca una tableta de chocolate perfecta, sus piernas son grandes, musculosas y muy bien torneadas, por no hablar de su zona pélvica que cuando hacemos deporte muestra algo no muy despreciable, y para completar toda la imagen tiene unas lindas, redondas y muy bien tonificadas nalgas, que invitan a ser golpeadas, de pasión y placer.

¿Pero qué diablos estoy pensando? ¡es Mat!, mi amigo de toda la carrera, nunca lo había visto de manera sexual, no sé qué me pasó con él hoy que me dejó traumatizado. Debo de sacar estos pensamientos de mi cabeza y seguirlo viendo como lo que es, un amigo y nada más, aunque mi amigo allá abajo no opine lo mismo.

Por otro lado, esta Kaleb, ¿qué pasa con ese tipo? ¿porque tiene esa actitud tan dura conmigo? ¿le habré hecho algo para que se comporte así?, pero si es que apenas lo conozco, apenas hoy vine a saber de su existencia, no tiene por qué odiarme a primera vista, o ¿sí? Igual me gustó mucho ver la ternura con que le hablaba a la niña, ¿Quién será? su hermana supongo.

Estuve, así como por dos horas, dando vueltas en mi cama para intentar dormir, por fin quedé dormido cerca de las dos de la madrugada, pero me tenía que levantar a las seis de la mañana para ir a la universidad.

Estaba soñando con Kaleb y con Mat, pero no un sueño normal, un sueño algo caliente, nunca me había sucedido de esta manera.

En el sueño estábamos los tres en mi cama, y mientras Mat y yo nos besábamos, Kaleb intentaba meterse los penes de ambos en su boca, toda la escena se veía muy intensa y demasiado sexy, mientras observaba como Kaleb jugaba con su lengua alrededor de mi glande, Mat me mordía el cuello y me hacía gemir, todo se sentía tan real, tan vívido.

Kaleb subió hasta mi para darme un beso y luego guío mi cabeza para introducir su pene en mi boca, cuando estaba cerca de ese glande rojo, y con forma de hongo y estaba a punto de pasar mi lengua para recoger una gota de líquido pre seminal, un sonido comenzó a llegar a mis oídos, no le preste atención y me introduje la cabeza de ese pene en mi boca y pasaba la lengua por toda la forma de el mismo y escuchaba como Kaleb gemía de placer.

De repente empecé a escuchar de nuevo ese sonido intermitente y muy molesto, estiré mi mano hacia el lado de donde sentía provenir el ruido, y justo cuando estaba a punto de encontrar el origen del sonido, mis ojos se abrieron de par en par, para darme cuenta de que estaba en mi cama, con las luces apagadas y con la alarma del teléfono sonando aún.

Estiré mi mano para recoger el teléfono de la mesita de noche y apagar por fin la alarma. Cuando me moví me di cuenta de que tenía una gran mancha en mi bóxer y mi pene estaba perdiendo la erección que tenía, no podía creer que esto me hubiera pasado después de tantos años.

Me levanté de la cama rápidamente, antes de que mi semen terminara de manchar las sabanas y me dirigí al baño, donde encendí la ducha en lo más caliente para poder darme un relajante baño, y así despejarme de lo que había soñado.

—Esto no puede ser, Mat es mi amigo, uno de mis mejores amigos —comencé a razonar en voz alta, mientras me enjabonaba el poco cabello que tenía—, y Kaleb..., no sé qué pensar de Kaleb, su actitud hacia mí me confunde.

Mientras me enjuagaba el cabello, le daba vueltas al asunto en mi cabeza, y no encontraba una razón válida para que él tuviera esa actitud tan descortés, es nuevo en la ciudad y en la universidad y a pesar de que se me hace conocido, él dice que no es así.

—Me intriga saber por qué se comporta así conmigo —continué hablando en voz alta—, pero igual tampoco tendría un encuentro sexual con ambos chicos, ¡ESO ES IMPOSIBLE! —grité en medio de la ducha— además de que ambos son heterosexuales y muy machitos por lo que se ve.

Aunque esa imagen no sería nada despreciable, estar los tres en la misma cama, desnudos y teniendo algo de acción, sería algo digno de experimentar, la dificultad era que sucediera, ese sueño jamás se cumpliría por varias razones.

Debo dejar ir el sueño, a fin de cuentas, era eso, solo un sueño, un rico, delicioso y excitante sueño, pero que solo se quedará en mi cabeza. No quiero imaginar lo incomodo que me sentiré al lado de Matías hoy.

—Es mejor que me apure a salir de aquí o voy a llegar tarde a clase —me aconsejé.

Me quedé en la ducha por más tiempo del que tenía pensado y cuando salí y observé la hora en mi teléfono, mi corazón dio un salto de pánico, habían pasado cerca de 45 minutos desde que me había levantado de la cama, y ahora tenía que salir corriendo de la casa si quería llegar a tiempo a la universidad. 

Me and My Broken Heart.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora