53. Presentación

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Demian.

Lunes media mañana, es una mañana de otoño de esas raras, una de esas en las que el sol no se quiere dar por vencido e ignora que el ciclo de la tierra lo aleja cada vez más de este hemisferio; dentro de unas horas debo presentar el caso frente a los socios del bufete y estoy tan nervioso que tiemblo como un flan.

Ese día comenzó espectacular, desperté con la mejor energía que podía, mi fiesta de cumpleaños ya había quedado una semana atrás y todos estábamos preparando los exámenes de mitad de semestre, además de que algunos de nosotros ya contábamos con casos dentro de los bufetes donde estábamos haciendo las practicas.

Ese era mi caso por aquellos días, mi vida personal estaba en el último rincón de mi mente, no me importaba nada de lo que pasaba a mi alrededor, Mat y Kaleb se podían ir a los mismos infiernos si así lo querían, aunque no dejaban de mandar mensajes todos los días, hasta el punto que pensé en cambiar mi número de teléfono para que no me molestaran más.

Por otro lado, Kyle me tenia como su esclavo personal, el caso del sobrino del señor Jhonson, estaba mucho más complicado de lo que parecía en un principio, resulta que al entrevistarnos con la señorita que lo estaba denunciando, nos entregó un paquete con las pruebas de que había estado recibiendo mensajes y llamadas provenientes del número personal de Max, el sobrino de nuestro cliente.

Esa tarde teníamos una reunión con los socios del bufete, para que estuvieran enterados de todo lo que estaba pasando con el caso. El señor Jhonson es una persona importante en algunos círculos de la sociedad de California, y el caso estaba tomando cierto revuelo con los reporteros y los paparazis, por esa razón Roberts y los demás socios nos habían pedido que los mantuviéramos al tanto de todo lo que sucedía.

La reunión de ese día era la segunda que teníamos en dos semanas y en esta contaríamos con la presencia de todos los socios de la firma, ya conocía a cuatro de ellos, pero aún me faltaba conocer a uno; estaba un poco nervioso por la noticia, pero Kyle me tranquilizó diciendo que tenía el apoyo de todos los demás socios.

Mi estrés alcanzó limites insospechados cuando cerca de medio día, Kaleb hizo acto de presencia en la oficina, ya lo había visto algunas veces en el bufete y suponía que su presencia se debía a asuntos por atender con su tío o con su hermano.

Ese día me lo encontré de frente y no tuve oportunidad para meterme a una oficina o al baño antes de que me viera, él sabía que yo estaba asistiendo a la oficina, pero hasta el momento no había logrado encontrarme a solas allí.

—¿Hasta cuando me vas a ignorar? —dijo mientras yo le daba la espalda y comenzaba a caminar hacía el otro lado.

No me digne a mirarlo siquiera, no me interesaba él o sus palabras o sus excusas o lo que quisiera que tuviera que decir.

Cuando estaba por entrar de nuevo a la oficina de Kyle, él me tomó del brazo y me llevó a una de las salas de juntas de ese piso.

—Vas a hablar conmigo, Demian —dijo mientras cerraba la puerta detrás de él.

—No tengo nada más que decir, de lo que ya te he dicho —contesté mientras me cruzaba de brazos.

—Eso es mentira —susurró él y una corriente eléctrica recorrió mi columna vertebral, por alguna extraña razón sabía que debía tener cuidado con mis palabras.

—Repito, no tengo nada más que hablar contigo —dije mientras daba un paso hacia la puerta— y si eres tan amable, dame permiso que tengo cosas que hacer.

—De aquí no te vas hasta que hablemos.

—¿Qué más hay por decir?

—Que admitas que yo te gusto.

Me and My Broken Heart.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora