18. De Modelo a Estudiante.

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La clase continúo normal hasta la hora de salida, cuando el profesor nos permitió salir del salón de clase, me despedí de mis amigos y me dirigí a casa, por el camino iba pensando en el aviso de la cartelera. Si lograba pasar las audiciones, podría ahorra el dinero y guardarlo para los primeros semestres en la universidad y mientras esté en la universidad buscar un trabajo de medio tiempo en algo que me dé para la alimentación.

Lo estuvo meditando por el resto de la semana, sopesando los pros y los contras de presentarme a las convocatorios para lo de modelaje; por un lado tendría la oportunidad de ganar y así tener unos ingresos para poder sostenerme durante el primer semestre de la universidad y por el otro estaba el que no me gustaba ser observada por la gente por la belleza física que tengo.

Lo consulté con la almohada y luego con mis padres para que me dieran un consejo sobre que hacer; la respuesta de mis padres fue clara, haz lo que tú corazón te dicte pero cuídate siempre y mi almohada dijo que me arriesgara, que lo intentara.

El fin de semana llegó muy rápido y con el también vino el día de las audiciones. Teníamos que presentarnos en un hotel del centro de la ciudad, donde se nos harían pruebas de maquillaje, de vestuario y de pasarela.

Afortunadamente mi madre me había obligado a tomar clases de etiqueta con una señora del barrio que en una vida anterior había tenido mucho dinero y se había codeado con la gente de poder de la ciudad, pero por malas decisiones quedó en la ruina y debió empezar a trabajar y mudarse a un barrio menos costoso.

Así que por lo menos tenía una fortaleza para el concurso, la pasarela se me daba sino bien, pasable y creo que sería suficiente como para pasar esa ronda y confiaba que podría obtener buenos resultados en las otras áreas.

El día sábado me levanté muy temprano, me metí al baño, hice mis necesidades, me lavé los dientes y prendí el agua caliente de la ducha e ingrese y dejé que el agua muy caliente regara todo mi cuerpo para relajarme y prepararme mentalmente para lo que se venia en todo el día.

Me demoré cerca de dos horas en el baño y cuando salí de el mi madre ya había organizado mi cama, planchado el vestido que me pondría para la competencia y dejado una bandeja sobre la mesita de noche que contenía mi desayuno, que consistía en unos pancakes con miel, un jugo de naranja y unos huevos revueltos con jamón.

Mes vestí y me organice y salí a la sala donde me esperaban mis padres, ninguno de los dos me acompañaría por que tenían que salir a buscar trabajo para mi padre, mi dieron algo de dinero para irme en bus y comer algo durante el día.

Llegué al hotel donde se realizaría la prueba y justo en la entrada estaba mi mejor amiga esperándome con una gran sonrisa y se tiró a mis brazos para desearme suerte.

Ingresé al hotel y me registré con las personas encargadas del concurso, quienes me dieron las indicaciones sobre como serían las pruebas y donde podría ubicarme.

Me dirigí hacia el lugar que me habían indicado y estaba abarrotado con aproximadamente unas 60 o 70 chicas de mi edad o uno o dos año mayores que yo. en un extremo del salón habían colocado una mesa con unas 5 sillas y era allí donde se sentarían los jurados para calificarnos. Había una pasarela de unos 6 metros de largo frente a la mesa, por la que tendríamos que desfilar.

Los jueces comenzaron a llamar a todas las participantes una por una, las chicas que iban siendo llamadas ingresaban por una puerta que había al fondo del salón, mientras tanto mis nervios se iban acercando a la estratosfera.

—Señorita Ambar Dugarte, por favor acérquese para iniciar con sus pruebas.

Me levante de donde estaba sentada y me dirigí hacia donde me estaban indicando, al ingresar por la puerta me encontré con muchos cubículos en los que se encontraban algunas de las chicas que ya habían sido llamadas antes que yo.

Me and My Broken Heart.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora