49. Celos.

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Ambar.

El fin de semana estuvo espectacular, obvio hubo algunas cosas que reprochar pero me divertí demasiado, la familia de Demian es muy divertida y son el alma de la fiesta en especial su madre, aunque la vi un poco desmejorada de salud y se le veían en el rostro marcas de su enfermedad, que ella hábilmente intentó cubrir con maquillaje; ella sigue siendo teniendo la misma actitud de siempre y eso siempre me ha parecido muy admirable.

Mike fue una gran compañía, hasta que llegó Kyle y comenzó con su coqueteo de niño rico que cree que todas las mujeres van a caer rendidas a sus pies sin importar nada, aunque debo de admitir que me gustó su forma de vestir y su estilo que desde lejos te dicen que estás hablando con alguien con dinero y con posición en el mundo; su físico es todo lo que me gusta en un hombre y eso me llama mucho la atención.

Mike no está nada mal, pero al lado de Kyle no sé a cuál de los dos elegiría para estar en una relación. Pero no importa en este momento estoy oficialmente saliendo con Mike aunque aún no pueda decir que seamos novios y no tengo ojos para ningún otro hombre y eso lo tengo más que claro. Soy una persona fiel y leal con quienes han estado conmigo y se han ganado mi corazón y Mike se encuentra en esa posición en este momento.

Después de que la mayoría de invitados se hubieran retirado de la fiesta en casa de Demian, me fui con Mike al estudio donde dormiriamos para no conducir a esa hora de la noche por las calles y con licor en nuestros sistemas, mi amigo me había dicho que me podía quedar  ya que sus hermanos no se quedarían en casa.

Al entrar en la habitación, Mike comenzó a besarme el cuello desde atrás con mucha pasión y solicitando un poco de atención, atención que no le he dado en los últimos días. Desde la visita de Thomas he estado un poco distante en el plano sexual, no por qué mi él me desagrade o se parezca al hombre que me ha dado mucho en la vida, y a la vez me lo ha quitado todo, sino que es por una situación meramente psicológica en mí, me siento sucia y utilizada y mientras no logre volver a estar en sintonía conmigo misma no puedo, igual para todas las personas que conozco, fui la misma de siempre, pero por dentro no me siento bien aún.

—Mike, espera —dije intentando separarme de él.

—¿Qué pasa? —preguntó él aún dándome besos en el cuello y llevando una de sus manos a mis senos.

—Mike —volví a repetir.

—¿Sí? —preguntó él pero esta vez dejo sus manos quietas—¿Pasa algo?

—¿Podemos solo dormir? —pregunté nerviosa, sabía que la tormenta se podía desatar.

—¿Qué pasa contigo? —rugió él, aunque en voz baja— Llevas varias semanas esquivandome y no has querido estar conmigo en la cama ¿No te gusto? ¿Huele mal? dime qué mierdas pasa.

—No es nada tuyo, me gustas y mucho y hueles perfectamente bien —No podía decir la verdad de mi situación, pero lo que le estaba diciendo era totalmente cierto—, lo que pasa es que no me siento cómoda haciendo esto en casa de mi amigo.

—Mientes.

—¿Por qué razón te mentiría? —pregunté.

—Por la misma razón que me presentaste como tu amigo a la madre de Demian —su voz estaba sonando cada vez más enfadada.

—Lo siento, no fue mi intención —me disculpé—, pero para ser sinceros tu y yo aún no hemos formalizado nuestra relación.

—No te entiendo —dijo él— hace unos días te pregunté si querías ser mi novia y no me respondiste nada.

Me and My Broken Heart.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora