Luisa.
El día había estado bastante tranquilo, no había hablado con mi madre desde hacía varias semanas y eso siempre era un motivo de alegría. La amaba, nadie podía negarlo, ni siquiera yo misma, pero la mayoría de las veces, por no decir todas, era una persona controladora y entrometida en exceso. Sin importar que ya sean varios los años en los que decidí dejar su hogar, siempre intentaba controlar todos y cada uno de mis movimientos, haciendo casi que imposible tener un grupo de amigos amplio y ni siquiera hablar de una pareja formal.
Y entiendo las razones por las que ella es así. Juro que las entiendo. Somos las únicas personas para la otra que tenemos en este mundo, y creo que sería lo peor del mundo si a alguna de las dos nos sucediera algo grave.
Dejando de lado a mi madre y todas sus paranoias, los últimos días habían sido bastante agradables y eso me hacía sentir bastante bien conmigo misma. La universidad no me presentaba mayores problemas, la terapia iba bien, por decirlo de alguna forma, y mis amigos eran el mismo grupo de desadaptados de siempre, quizás con un poco más de drama en las últimas semanas, pero siguen siendo las mismas estúpidas personas que se han ganado mi confianza y mi amor.
Las relaciones entre nosotros habían estado tensas durante unas dos o tres semanas. Un poco antes de la inauguración del apartamento de Demian.
Para ninguno de nosotros era un secreto que entre él y Mat había pasado algo esa noche. Algo sexual si tenía que ser más específica. Y no es que Carlos, que estaba más intoxicado que todos nosotros juntos como para notarlo, dijera algo al respecto. Eso simplemente se notó, como se nota el cambio de look de alguien a quien quieres, es tan natural como respirar. O así es en mi caso.
Los conozco tanto o más de lo que me conozco a mí misma y se ha vuelto tan fácil leerlos, como lo es con un libro. Es algo que se me ha vuelto muy natural a esas alturas de la vida. Cinco años no son un numero pequeño como para, de cierta forma, conocer a otra persona.
Entre todo lo que estaba ocurriendo, había varias cosas que no me terminaban de ajustar. Lo que no me quedaba claro del todo, era saber quién buscaba a quien. Mat es un tipo muy coqueto y que le encanta saltar de cama en cama, sea con hombres o con mujeres, eso a él lo trae sin cuidado, eso daba un porcentaje más alto de probabilidad de que él era quien iniciaba los acercamientos entre ellos.
Pero por su lado Demian, también andaba comiendo más zanahorias que una población de conejos en una granja. Ambos son bastante, por no decir que completamente, promiscuos y el placer está a la orden del día en sus vidas. Aunque en el caso del más bajo, debo de decir que si es un poco menos saltarín que su amigo más alto.
Además, Demian siempre había valorado una buena conversación, una cita en algún parque, salir a caminar, ver el atardecer, aunque todo eso termine con los dos sin prenda alguna sobre una cama; él siempre ha intentado que signifique algo más que sacarse la comezón del cuerpo.
Por su lado, Mat, me tiene total y definitivamente confundida. Nunca, en todo el tiempo de conocerlo he visto que se comporte de la forma en la que lo está haciendo con D. Es un poco traumático de ver. Siempre quiere llamar la atención del enano, de una o de otra forma, quiere estar pegado a él todo el tiempo que pueda y siempre anda dentro de su espacio personal como si fuera una lapa pegada a una roca en la costa.
Y eso que dentro de todo el panorama no tenía muy bien ubicado a Kaleb. Ese era otro que me tenía bastante confundida. Al parecer y por lo que muestra es alguien interesado en las mujeres. Pero según lo que dice Demian y lo que yo misma he presenciado, él tiene algún tipo de obsesión con mi amigo, no se separa mucho de él, ya se han besado, pelean como si fueran una pareja de novios y otro montón de cosas que me ponen a pensar en que Kaleb pueda estar comenzando a sentir algo por mi amigo.
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Me and My Broken Heart.
Romance¿Como se puede definir el amor? Y ¿el desamor? Demian es un hombre de familia que fue criado con los mejores valores y con las más altas espectativas frente a la sociedad y lo que él podía hacer para servirle al resto de mundo. Siempre ha querido se...
