Demian.
—¡Soy un idiota, justo hoy que no hay nadie en casa, que me pueda apurar, me da por ponerme a reflexionar en la ducha! —estaba medio histérico ya.
Salí de la ducha y me acerque al armario de donde saque unos bóxeres que me quedaban un poco apretados, pero que me hacían lucir las pocas cosas que tengo envidiables en la parte de abajo, tomé un pantalón blanco que me estilizaba las piernas y una camiseta gris, y con mis siempre inseparables convers.
Salí de casa con el tiempo justo para poder llegar a la universidad, cogí la moto, una hermosa BMW G 310 GS, y conduje lo más rápido que podía para llegar lo antes posible, y no dañar mi casi perfecto récord de asistencias a clase.
Bueno ese tal récord no existe, generalmente llego tarde a todo lado, en especial a la universidad, me cuesta mucho madrugar, lo detesto y siempre he considerado que debería de ser delito levantarse de la cama antes de las diez de la mañana, pero como las cosas no son como y las quiero o deseo, debo de hacer un esfuerzo descomunal para levantarme.
Además, la noche anterior fue un poco pesada, larga y algo estresante y eso que sin contar con la pequeña actuación de mi querido amigo Matías y sus chistes sexuales, y para completar voy y tengo un super sueño mojado con dos hermosos y sexis hombres.
—Sería para volverse loco —murmuré dentro del casco.
Estando a unas cinco o seis cuadras de llegar, mi celular empezó a sonar con mucha insistencia, bueno sé que estaba sonando por que la vibración del aparato dentro de mis jeans se me hizo insoportable, decidí estacionarme en el camino, para poder revisar quien era y lo que quería.
Al sacar mi teléfono, vi que tenía varias llamadas perdidas de Mat y algunos mensajes, así que respondí, para poder seguir con mi camino.
—Justo la persona que no quería encontrarme hoy —me quejé, el sueño mojado de esta madrugada aún me atormentaba y no quería mirarlo a la cara—, pero bueno al mal tiempo darle prisa.
¡Hey! ¿Dónde estás?
Tenemos que hablar.
En la pantalla solo estaban esas dos insignificantes frases, debajo del nombre de Mat; no sé de qué querrá hablar, pero tenía una leve duda y una fuerte sospecha de que tema quería tratar conmigo con tanta insistencia.
¿Hablar de qué?, ya estaba a punto de llegar a la universidad y así se lo hice saber, me dijo que cuando llegara hablaríamos. Sus palabras me confirmaron el leve presentimiento de cuál era el tema del que quería hablar Mat, pero debía de esperar, por lo menos hasta que llegara a la universidad y pasara las primeras horas de clase; volví a dejar el aparato dentro del bolsillo de mi pantalón y continué mi camino.
Estaba llegando a la U, y a lo lejos, pude observar cómo Kaleb se bajaba de su propia moto, giró en ese instante hacia mí y casi me ve mirándolo fijamente, giré el rostro rápidamente para que no se diera cuenta que lo estaba mirando y justo cuando me miré en el espejo retrovisor de mi moto, recordé que aún tenía el casco puesto y mentalmente me di un fuerte golpe en la frente con la palma de mi mano imaginaria.
—Seré idiota, ni si quiera me deber de haber reconocido —dije para mí mismo después de haberme quitado el casco.
Corrí por los pasillos hasta que encontré el aula donde me tocaba mi siguiente clase y justo ingresé cuando el profesor estaba empezando a dar su discurso.
—Señor Rodríguez, que honor es el que nos acompañe esta mañana —dijo sarcástico el profesor— la próxima vez que vea que llega tarde, por favor absténgase de ingresar a mi clase.
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Me and My Broken Heart.
Romance¿Como se puede definir el amor? Y ¿el desamor? Demian es un hombre de familia que fue criado con los mejores valores y con las más altas espectativas frente a la sociedad y lo que él podía hacer para servirle al resto de mundo. Siempre ha querido se...