Narra Violetta
La luz tenue hizo que abriese los ojos-muy perezosamente-, me encontraba muy cansada, pero a la vez tan bien. Es una sensación rara pero muy agradable. Rodé un poco la cabeza y me percaté de que estaba encima del pecho de León. Sonreí al recordar todo lo que había pasado, esa noche, él estuvo más hermoso que nunca. Respiré pesadamente y los latidos de mi corazón se aceleraron ante el recuerdo nítido de anoche. León había tenía muchísimo cuidado, usamos protección obviamente para no tener ningún inconveniente. Aunque he de admitir que en el momento que se puso aquel plastiquito me moría de vergüenza.
León dormía plácidamente, aun así con todo lo que habíamos hecho lucía perfectamente bien. Su pecho se inflaba y desinflaba a un ritmo tranquilo y tenía los labios entreabiertos, con media sonrisa. No pude evitar pasar mi dedo por su labio inferior y después dejar mi mano en su mejilla, acariciándola. Sonrió ante aquel tacto-pero no se despertó-, se le formaron los hoyuelos a ambos lados y eso instintivamente hizo que me mordiera el labio.
-León- intenté despertarle.
-Mmm… quiero dormir- se quejó.
No pude evitar reírme como una loca por lo increíblemente perezoso que era León a las primeras horas de la mañana. Después de mi intento de despertarle, apenas pasaron dos minutos y se quedó dormido. Me mordí el labio y negué con la cabeza, intentando no reírme demasiado alto.
-León- lo intenté nuevamente pero meneándole un poco el hombro.
Abrió los ojos vagamente haciéndome sonreír. Se frotó un poco los ojos para soportar la luz y luego se encontró con mis ojos.
-Mmm… ¿Violetta?- sonreí ampliamente. Creo que se estaba situando en el planeta después de haber vivido todo aquello. Frunció el seño como tratando de entender- ¿Dónde est…?- dejó la frase a media para inspeccionar el terrero y de repente una sonrisita completamente tímida apareció por su rostro- Ah ya…
-¿Cómo estás Bello Durmiente?- dije acariciándole
-Muy bien- respondió acercándome a él- y ¿tú?
-Más que bien- me sonrojé.
-Me alegra eso- me dijo.
No tardamos en incorporarnos para recoger todo aquello, que había sido más que fabuloso, aunque yo quería quedarme allí para siempre, él era todo lo que necesitaba. Por lo visto Francesca y Camila se pusieron de acuerdo con León sobre toda esta velada y me habían traído hasta ropa para cambiarme. Cuando llegué a casa voy a tener demasiadas preguntas, eso seguro. León estaba recogiendo la comida y la mesa que había preparado. Yo me dediqué a recoger nuestras ropas del suelo-me hicieron sonrojar y mucho- me estaba muriendo de vergüenza, lo aseguro. Menos mal que León estaba ocupado con la mesa, si me hubiese visto así me moría de verdad. Me reía como una loca-silenciosamente, que es un detalle importante- de verdad me estaba muriendo de vergüenza.
-Violetta- me llamó León.
Respóndele normal, que no se note tu nerviosismo por estar recogiendo… bueno eso.
-¿Qué?- me tembló un poco la voz
-¿Terminaste con…?- dejó la frase a media cuando me vio recogiendo nuestras prendas. Se puso rojo
-Ya voy- sonreí inconscientemente
-Era para que me ayudases con esto.
-Si obvio, ya termino con esto- puse nuestras ropas en una bolsa y le ayudé.
Cuando por fin terminados en aquella casa, nos fuimos a mi casa, por lo visto donde me esperaba una fabulosa fiesta sorpresa. La verdad es que no me la esperaba, estaban Lud, Fran, Cami, Naty y los chicos también estaban obvio, Fede, Broduey, Maxi, Andrés, Diego.
-Gracias chicos- les dije a todos.
-Te queremos Vilu- respondió Federico
-Sí- dijeron las chicas al unísono y me abrazaron todas, aplastándome.
-Voy a dejar esto arriba, ya vuelvo- dije sonriente
Subí las escaleras hasta mi cuarto. Coloqué todas mis cosas y puse las cosas de León en una bolsa para dárselas. Me sentía estúpidamente feliz, feliz de verdad. Tenía unos amigos estupendos y un novio hermoso e increíble, ¿qué más podía pedir? Antes de cerrar la puerta de mi habitación para bajar a la fiesta, me topé con la foto de mi mamá que tenía justo encima de la mesilla. Suspiré y me acerqué cogiendo la foto.
-Te echo de menos mamá- acerqué la foto a mi rostro y le di un beso- ojalá pudieses ver lo que feliz que soy. Tengo unos amigos increíbles y un novio ideal. Me encantaría que los conocieses.
Narra León
Subí para ver por qué Violetta se demoraba tanto. Todos la estábamos esperando. Cuando terminé de subir la escalera la vi saliendo de su habitación y estaba cerrando la puerta, pero vaciló y entró nuevamente. Me acerqué a la habitación.
-Te echo de menos mamá-dijo ella y vi como besó la foto- ojalá pudieses ver lo feliz que soy. Tengo unos amigos increíbles y un novio ideal. Me encantaría que los conocieses.
Era tan tierna. Como no me iba a enamorar de ella. Era tan dulce, pura…
-Ella sabe que eres feliz- dije haciéndola pegar un brinquito- y a mí, también me hubiese encantado conocerla- sonrió- te amo Violetta, eres increíble, de verdad…- me quedé sin palabras.
-León, gracias.
-¿Por qué? No tienes que dármelas por nada, haría todo por ti.
-Yo quiero agradecértelo y no se me ocurre mejor forma que esta.
Sin ninguna vacilación y con una velocidad muy rápida, se acercó a mí y me besó. Cada vez que me besaba mi corazón latía muy rápido.
Alguien carraspeó y ante aquel sonido nos separamos avergonzados, era Francesca.
-Siento interrumpir- dijo sonriente- pero yo también quiero pasar tiempo con Vilu- puso carita triste
-Lo siento- puse las manos en alto y sonreí.
-Vamos- dijo Violetta riéndose y jalándonos a ambos hacia el living.
Feliz año a todas !! Siento haber tardado tanto en publicar. Un beso para todas ustedes, gracias por leer mi novela❤️❤️
