30 - Horrible Lugar

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Mike se encontraba algo molesto.

Sus padres le habían avisado por teléfono qué tanto ellos como al chofer se les imposibilitaba en ese momento ir a recogerlo.

Y todo estaba técnicamente bien.

Eso no le generaba ningún problema, al contrario, le gustaba pues así se sentía un poco más "normal".

Así se sentía una especie promedio y eso le agradaba muchísimo.

De hecho, él estaba seguro que en cuanto pudiera independizarse de sus padres, se alejaría de ellos y trataría de vivir una vida por el mismo, sin ninguna de las facilidades que le podría proporcionar su estado social.

Hasta incluso pensaba en teñirse el pecho de blanco para parecer un zorro común y corriente.

A la salida se detuvo para despedirse de los pocos amigos que ahora conservaba.

Situación que provocó se arrepentimiento pues de no haberlo hecho, ahorita no estaría caminando junto al zorro que después de aquellas últimas palabras, nuevamente se habían distanciado.

Mike tenía todas las intenciones de llegar a buenos términos con Jaime, pero el zorro no iba a ceder con ninguna de sus nuevas acciones y nuevas amistades.

Ahora los dos caminaban a sus respectivas casas.

La tensión en el ambiente era muy notable.

Por parte de Mike al no querer ni ver en pintura a Jaime en estos momentos.

Por parte de Jaime, porque quería recuperar su amistad pero no sabía cómo iniciar una conversación con él.

Los dos seguían caminando sin ver al frente, solo el piso.

El sol no lastimaba mucho por lo que al menos en eso podían estar relajados.

Lamentablemente, si tan sólo uno de los dos hubiera mantenido su vista al frente, se hubieran percatado de que algo no estaba bien.

Hubieran observado a los tipos altos y enmascarados que se acercaban a ellos lentamente desde el frente.

Inevitablemente, Jaime y Mike terminaron por toparse con ellos, poco a poco las cinco especies que no se podía reconocer quién eran, rodearon a los chicos dejándolos bastante confundidos.

Ammm... ¿Disculpen?. —preguntó Mike con un tono de desorientación.

La especie que estaba delante de Mike enseguida observó su pecho azul.

—Sólo para rectificar. —se escuchó una voz bastante gruesa. —¿tú eres Mike?

—Si... —Comenzó a mirar a todos con desconfianza. —¿Qué se te ofrece o se les ofrece?.

El que había hablado observó a Jaime.

—Chicos, llévense al pecho azul. —ordenó mientras las cuatro especies tomaban por la fuerza a Mike y este comenzaba a forcejear.

—¿Lo conoces?. —Preguntó el de la voz gruesa.

Jaime estaba asustado y confundido.

Observó a Mike que cada vez comenzaba a estar más lejos de él.

Escucho claramente cómo pedía que lo soltaran y también le gritaba pidiéndole ayuda.

No sabía lo que le harían a el pecho azul, pero las cosas no pintaban bien y no quería verse involucrado.

No quería más golpes, no quería más humillaciones.

Simplemente no quería volver a ese horrible lugar.

—No. —respondió con toda la firmeza que pudo sacar.

—Más te vale que no digas nada. —El encapuchado camino hacia donde llevaban a Mike y desapareció de la vista de Jaime.


Los Imanes. (Furry/Yaoi)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora