Esta historia es de Supergirl, Lena Luthor, Wonder Woman, el resto de los personajes son J'onn, Alex y Winn. En esta historia hay cosas diferentes de la serie y de los comics.
Aquí no existe Superman, Kara no es reportera de Catco, no tiene relació...
En una isla en medio del mar Mediterráneo, estaba todo tranquilo y en paz, de repente se oyó un ruido y la tierra tembló. Todos los habitantes de la isla salieron de sus casas y dejaron todo para ver lo que había sucedió más allá de su ciudad. Un soldado avisó a la reina y poco después, junto con más personas, cogieron sus caballos y se fueron cabalgando hasta el lugar del accidente.
Cuando llegaron, la reina y su general se acercaron al cráter y vieron una nave.
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—Ten cuidado, no sabemos que es. —dijo la general. —No te preocupes, lo tendré. —dijo la reina.
Se fue acercando lentamente hasta que alcanzó la nave, no podía ver nada del interior, así que la tocó y de repente el cristal se levantó, todo el vapor salió al exterior, miró mejor y visualizó a una niña que estaba inconsciente y herida.
— ¡Es una niña y necesita ayuda! –gritó la reina.
El general bajó con cuidado y ayudó a la reina a sacar a la joven, ordenó a un par de sus soldados que se acercaran para llevársela.
—Llevadla a palacio y avisad a la curandera. —ordenó el general. —Ordena a unas cuantas para esconder esto, tengo la sensación que será importante para ella. —dijo la reina. —De acuerdo.
Antes de irse, la reina buscó algo por la cabina, encontró varias cosas que no sabía para que eran, pero sabía que la pequeña lo necesitaría.
Salió de allí con ayuda de las guerreras que le extendieron la mano y después se montó en su caballo y se fue directa a palacio.
La general ordenó al resto de sus guerreras que la ayudaran con la nave y la llevaron a la cueva.
Eran mujeres fuertes, rudas, guerreras. Y su hogar era Themyscira, la isla de las amazonas.
La reina cuando llegó, preguntó donde habían dejado a la joven, la guiaron hasta la habitación, cuando entró vio a la curandera curando la herida de la joven.
— ¿Cómo se encuentra? —preguntó la reina. —Está bien, pero sigue inconsciente, puede que el golpe fuera muy fuerte. Por suerte la herida de la frente es superficial, pero sangra bastante. —levantó la venda para que la reina lo viera. —No hay nada. —dijo la reina sorprendida.