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No confundas sentir amor con estar enamorado. Cuando estás enamorado te lleva tiempo olvidar a esa persona, pero cuando sientes amor, nunca olvidas, sólo intentas no recordar.

Karol Sevilla.

Y entonces la maestra me felicitó, mami.

—Excelente, mi amor. —sonrío a pesar de que no presté la atención suficiente.— Y bueno, ¿repartiste tus invitaciones?

—Si, mami.

Liam me enseña su mochila, no ha quedado ninguna. Le sonrío despeinando su ondulado cabello.

No puedo no quiero creer que mi bebé va a cumplir sus cuatro añitos.

Decir que está feliz es poco, y es que desde que su padre cumplió años y Melania le hizo una fiesta sorpresa, Liam también quiere una.

Y es lo que le haremos, una bonita fiesta de cumpleaños. La primera en realidad.

Todos hemos colaborado para esto, sobre todo mamá y mi hermano.

Estábamos volviendo a casa después de un día realmente desgastante. Apenas entramos Liam va hacia la sala encendiendo el televisor, yo voy directo a la cocina.

Esto de preparar cenas no es muy de mi estilo en realidad. Pero desde que vivimos solos es lo que me toca.

A pesar de que las cosas con mi madre se solucionaron antes de que yo abandonara la casa, admito que tomé esta decisión porque necesitaba un respiro.

Y no nos ha ido mal.

Por las mañanas dejo a Liam en la escuela, voy a mi trabajo y en la tarde paso por él a casa de mi madre.

Los fines de semana él obviamente se va con su padre y yo aprovecho ese momento para reflexionar.

No sé sobre qué reflexiono pero lo hago al final.

Desde que Ruggero me dejó claro que no me amaba intentaba dejar de pensar en él. No digo que quiero olvidarlo porque no voy a poder así que mejor ni intento.

Solo dejo de pensar en él.

Ahora solo intento alegrarme por él y su novia. Creo que finalmente entendí que Melania no tiene la culpa de ser tan perfecta.

Ella no tiene la culpa de tener todo lo que yo no.

Pero bueno.

Al final la pereza me gana y pido comida a domicilio mientras me siento junto con Liam a ver una película.

La comida llega, nos sentamos en el piso de la sala sin dejar de ver la película.

—¿Mami?

—Dime, mi amor.

—¿Eres feliz?

Me detengo a mirarlo.

¿Qué clase de pregunta era eso? Es sólo un niño de cuatro años. Poco debería importarle eso.

—¿Por qué preguntas eso, eh?

—Porque hoy la maestra nos preguntó si éramos felices.

—¿Si? ¿Y tú que le dijiste?

—Que cuando estaba con papá sí, pero cuando estaba contigo no.

—¿Cómo?

—Es que papá si está feliz, y tú siempre estás triste. Y no me gusta que estés triste.

—¿Por qué dices que estoy triste? Si yo soy la persona más feliz porque te tengo, mi amor.

—Pero lloras todas las noches.

Love HerDonde viven las historias. Descúbrelo ahora