Capítulo 13

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Capítulo 13.
Bharet Mustly.
Mi complicada vida.


Llago a mi casa con el ánimo por los suelos, a pesar de que todo en los negocios surgiera como debía, me siento vacío.

No me gusta esto.

Aunque solo fue una semana de sexo, para mí significó algo más, para mí fue más… ella me hizo sentir especial y único, supo escuchar, hablarme y entenderme.

¡Mierda!

──Bharet. ──susurra Wendy al verme. ──. Pensé que llegabas mañana.

──No podía quedarme un día más en Las Vegas, ¿dónde está mi mamá? ──pregunto.

──En su habitación… está descansando. ──me extiende una taza de té. ──. Se pondrá feliz al verte.

──Gracias por cuidar de ella. ──susurro subiendo las escaleras, asiente.

Busco la habitación de mi madre, toco un par de veces su puerta pero no se escucha nada, sigo insistiendo hasta que me decido entrar, las luces están apagadas y su cama está un poco desordenada pero unas arcadas en el baño es lo que llama mi atención, dejo la taza en una de las mesas.

Corro hacia su baño para conseguirla vomitando arrodillada, acarició su espalda y la ayudo con su cabello.

──Estoy bien. ──susurra limpiando su boca con el dorso de su mano.

──No lo estás, vamos al médico. ──digo preocupado, nunca la había visto así.
Ella siempre se a mostrado fuerte, nunca la vi quejándose por un dolor de cabeza o por alguna gripe.

Ella nunca se enfermó, y si lo hizo lo supo ocultar bien para no preocuparme.
La ayudo a levantarse para que pueda lavar sus dientes y refrescar su rostro, pero no me separo de ella.

──Mamá, estás pálida. ──musito, me sonríe a través del espejo y se gira a verme.

──¿Cómo te fue en Las Vegas? Imagino que bien… ──intenta cambiar el tema.
──Vístete iremos al médico. ──pido saliendo del baño.

Sus pasos me siguen de cerca, se sienta en su cama y me observa, tomando su taza de té.

──Tengo consulta mañana, pero primero quiero saber cómo le fue a mi hijo en Las Vegas. Siéntate y me cuentas. Por favor.
Me hace espacio y me extiende su mano, suspiro con fuerza y la tomo.

──Mañana vamos. ──Asiente y me acuesto a su lado como cuando era un niña y ella acariciaba mi cabello hasta quedarme dormido. ──. Me fue bien… tenemos nuevos inversionistas, y en un par de meses podré llevar la aplicación a Australia.

Mi mamá comienza a darme pequeños masajes en la cabeza.

──¿Y que más paso? Siento que no me has dicho todo. ──suspiro con fuerza. ──. Ves… ¿Una mujer?

──Una rubia de ensueño… cabello largo, ojos color miel, piel perfecta, es inteligente, brillante y elegante. ──digo recordando su sonrisa.

──¿Y que pasó?

──Tuve que dejarla ir, ella no es de aquí… es de Australia. Volvió a su país, a su vida. ──cierro mis ojos.

──¿Te gusta?

──Demasiado, tanto… que siento que una parte de mí se fue con ella. ──confieso.

──¿Y qué haces aquí? Cuando algo así nos sucede en la vida, no debemos por nada del mundo dejarlo ir. ──aconseja mirándome a los ojos.

Me incorporó tomando sus manos.

──Ella tiene una vida, y yo negocios… pero pronto iré por ella, lo prometí y lo haré. Ahora solo quiero preocuparme por ti. Me daré una ducha y cenaremos juntos…

──Esta bien, te espero abajo.

Asiento levantándome de su cama para ir a mi habitación, cierro la puerta y empiezo a sacar las cosas del bolsillo de mi pantalón.

Me siento en mi cama y le tecleo un mensaje, se que por el momento, no lo leerá porque va en el vuelo pero cuando encienda su teléfono, tendrá muchos mensajes de mi parte.



Grace Asghari.
Llegando a mi casa, pero… deseando estar contigo.



Un fuerte grito me hace dejar mi teléfono a un lado, y corro saliendo de mí habitación para conseguirme con Wendy intentando sostener a mi mamá en sus brazos.

──Bharet… ──musita con lágrimas en los ojos y me acerco desesperado para cargarla.

──Busca las llaves, vamos a la clínica. ──bajo las escaleras viendo el rostro de mi madre pálido.

Wendy corre detrás de mí, abre la camioneta, y me ayuda a ubicarla de una manera que este segura y cómoda.
Subo desesperado y conduzco a toda velocidad, escuchando los sollozos de Wendy, y viendo a mi mamá desmayada en sus piernas, mi corazón golpea con fuerza, siento que me estoy quedando sin aire, siempre hemos sido ella y yo… solo los dos contra el mundo, si a ella llega a pasarle algo, no se qué haré.

No se cómo podré seguir…

La llevo hasta la emergencia donde un enfermero me la arrebata de los brazos para llevarla a un cubículo, me quedo en recepción, llenando planillas y dando sus datos mientras mi corazón golpea con fuerza en mi pecho y la ansiedad crece con fuerza.

──Tome asiento mientras se atiende a su madre, en seguida saldrá uno de los doctores a darle información. ──siguiere la enfermera, asiento de mala gana.

Y recuerdo su rostro pálido…

Estaba mal y no lo dijo, prefirió callarlo.

Froto mi rostro frustrado ante todo esto, primero la despedida con Grace, el viaje de las Vegas a Texas y ahora mi mamá, mi cuerpo está resentido, agotado…

Me dejó caer en la silla mientras Wendy va por unas cafés, cierro mis ojos por lo que a mí me parecen un par de segundos, pero un leve carraspeo me hace abrir mis ojos.

──Hola… ¿Todo bien? ──pregunta una castaña de ojos oscuros.

──Hola, mi mamá está en la emergencia.

──Ya veo… mi abuelo acaba de ser ingresado, lo que se suponía serían unas vacaciones familiares terminaron en esto. Espero que lo de tu mamá no se grave. Soy Hailey ¿Y tú?

──Soy Bharet… ──susurro extendiéndole la mano, la toma y me sonríe, su acento me llama la atención.

──¿Señor Mustly? ──llaman en la distancia.

──Ve, le diré a tu amiga…

──Gracias.

Me levanto ante su mirada y me acerco al doctor su rostro no dice nada bueno y siento que estos meses serán largos y agotadores…

──Seños Mustly, tenemos que hablar…

──¿Es grave?

──Si.

El mundo colapsa… y yo solo quiero correr a los brazos de ella, pero ella no está…

No está aquí.

Grace, no está aqui.

Grace AsghariDonde viven las historias. Descúbrelo ahora