CAPITULO 19

466 37 196
                                        

—¡¿Tu novio?! —pregunto con evidente asombro

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.


—¡¿Tu novio?! —pregunto con evidente asombro.

—Sí, mi novio —responde Charlotte mientras lo sujeta del brazo y lo mira con un brillo en sus ojos el cual nunca antes había visto en ella.

—¿No me digas que es el chico de la universidad del que me hablaste? Del que me dijiste que te gustaba pero no sabias si a el le gusta... —digo hablando muy rápido pero Charlotte se me viene encima cubriendo mi boca con su mano para que deje de hablar.

—Sí, el mismo —rie nerviosa —cierra la boca —me susurra al oido antes de apartar la mano de mi boca.

—Mucho gusto conocerte Shiara, he oido muchas cosas sobre ti —me dice el novio de mi hermana.

—Espero que sean cosas buenas y el gusto es mío, yo también he escuchado mucho sobre ti...

Mi padre interrumpe la charla ya que empieza a toser.

—¿Estás bien papá? —le pregunta Charlotte.

—Sí, si estoy bien. Pero cuéntenme, ¿Cómo se conocieron? —pregunta con la seriedad impresa en su rostro.

—En la universidad, señor —responde Michael y puedo notar que está un poco intimidado por la reacia actitud de mi padre, y no es para menos.

Lo cierto es que Derek es el padre más amoroso que he podido ver, pero al mismo tiempo es muy sobreprotector y severo cuando debe serlo, en fin, ¿Qué no se puede esperar de un ex militar?

—¿Y cuáles son tus verdaderas intenciones para con mi hija? —le dice y yo le doy un suave golpecito con mi codo para que se tranquilice.

El chico aclara su garganta antes de responder —Son muy serias, señor.

—Sé más específico —pregunta, ligeramente impaciente.

—Derek —lo reprocha mi madre.

—Yo... quiero mucho a su hija señor, y tengo intenciones de cuidarla y respetarla en todo momento.

—Más te vale, porque de lo contrario yo mismo te vuelo los sesos, ¿Me entiendes?

—¡Papá! —decimos Charlotte y yo al unísono.

—¡Derek, vas a asustar al pobre chico! —lo vuelve a reprochar mamá.

—Solo le estoy haciendo una advertencia, nada más —contesta papá casual tomando una manzana del frutero que se encuentra encima de la barra y empezándola a comer.

—No le hagas caso —le susurro a Michael.

—¿Qué dijiste Shiara? —se gira mi papá.

—Eh... Nada, nada —digo casual, enviándole un besito al aire.

—Shiara, ayúdame a poner la mesa, por favor —me llama mamá desde la cocina.

—Ya voy —respondo y de inmediato me dirijo hacia la cocina a por las vajillas para empezarlas a acomodar sobre la mesa.

Llamas Sobre HieloDonde viven las historias. Descúbrelo ahora