Shiara, una chica de 18 años de edad; la cuál desde pequeña su mayor sueño ha sido ser la mejor patinadora artística en hielo. Desde muy pequeña siempre ha participado en eventos y torneos de patinaje artístico sobre hielo, pero luego de terminar la...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
SHIARA
-¡RATA! -le grito con todas las fuerzas que tengo, (las cuales son pocas), a la desgraciada que tengo enfrente. La cual no duda en golpearme con el puño cerrado, llenándome aún más la boca de sangre, sangre la cual le escupo en su fino vestuario.
-Deberías estar suplicándome piedad maldita sabandija, porque no te imaginas todo lo que tengo planeado para hacer contigo -me suelta con autentico odio en su voz.
Me le burlo en la cara, en tanto un hilo de sangre sale de mi nariz, pero eso no me detiene -Lástima que eso solo será un sueño al que jamás verás cumplir, porque prefiero morir antes de rebajarme a la altura de un reptil asqueroso y repugnante como lo eres tú...
Antes de dejarme terminar siento su puño impactar contra mi mejilla, en un fuerte golpe que me voltea el rostro, y me desorienta por unos segundos.
-Puedes golpearme todo lo que quieras engendro, estoy segura que los golpes físicos duelen menos que los internos que has de estar sintiendo al ver como yo estoy en la cima, en cambio tú estás revolcándote en el fango como una perra ardida e inservible. Los golpes internos que has de estar sintiendo al ver como todos te huyen como si fueras una pulga, porque ni a tus rabos los veo, ¿Dónde están tus "fieles" amiguitas?, ¿Tan rápido te abandonaron?...
Mis palabras hacen que me mande una patada al pecho, tan fuerte que haga que la silla en la que me tiene sujeta de manos y pies se valla abajo conmigo, haciendo que me duela aún más la espalda.
Su tacón de 12 centímetros se posa sobre mi pecho, haciendo presión, mientras me mira desde arriba.
-¿Te parece que es así?, porque a mí no -suelta con ironía y rabia mezcladas-A mí me parece que yo soy la espectadora, que mira desde lo alto como poco a poco te hundes en el hoyo, en el que una vez juraste hundirme a mí, pero no lo lograste. -se pone de cuclillas para quedar a mi altura, antes de sujetarme del nacimiento de mi cabello con fiereza. -Nadie me abandonó, es solo que necesitaba mi propio espacio para planear a detalle todo lo que te haré por puta. Voy a jugar contigo cruelmente hasta que me canse, me voy a cobrar una por una cada cosa por más mínima que fuese de todo lo que me hiciste, y cuando haga eso, ¿sabes lo que haré?, te voy a volver picada y te devolveré en una bolsa a tu familia. Primero empezaré por arrancarte las uñas una por una desde su nacimiento, y terminaré separando la cabeza de tu cuerpo -me suelta la cabeza con brusquedad, estrellándomela en el espaldar de la silla, antes de levantarse, y haciendo resonar sus tacones por el sucio suelo al salir del lugar.
Empiezo a forcejear, intentando desatar mis manos de la silla, pero es en vano, ya que solo consigo lastimarme aún más las muñecas, y volcar la silla haciéndola quedar de lado, en una posición aun más incómoda que la anterior.
Estoy desesperada, angustiada, adolorida y furiosa, y esa combinación de emociones me hace sollozar, con gruesas lágrimas saliendo de mis ojos, debido a la ansiedad del momento.