CAPÍTULO 75

287 17 119
                                        

"El fin de una era"

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.


"El fin de una era"

SHIARA

Dos días después...

Me encuentro sentada en el alféizar de mi ventana, procesando toda la información y acontecimientos que han sucedido estos últimos días en un abrir y cerrar de ojos.

Llevo dos putos días encerrada en mi alcoba como medio de castigo, después de que mi madre se enteró que le mentí y me fuí a meter a la boca del lobo; ocasionando que me valla a buscar a Londres, trayendome casi de las greñas.

Y mientras yo estoy aquí, de brazos cruzados, el mundo se cae a picadas afuera.

La noticia de Octavio está que inunda las redes sociales, ya que la prensa se encargó de publicar todo; arruinando consigo su imágen y carrera artística.

Y obviamente mis padres no están exentos de la información, fue por lo mismo que mamá me fue a buscar embravecida.

Y es qué, a pesar de los errores del pasado, mis padres son muy estrictos y correctos. Por ende, están en total desacuerdo con que mi relación con el pelinegro continúe luego de lo sucedido. Es más, hasta me prohibieron el hecho de volver a tener contacto con él, pues afirman que es un peligro y una mala influencia para mí.

Y por si las dudas me prohibieron salir de la casa hasta que esté de regreso en Alaska. Lo cuál, para ser sincera, dudo que pase... Y es qué, no quiero irme y dejar a mi compañero aquí.

Por otro lado, está el hecho de toda la información que pude conseguir gracias al computador de Sam... O mejor dicho, Luara Bonnet, ya que ese es en realidad su verdadero nombre.

Y todo gracias a Charlotte, quién me ayudó con la tarea de llevar la pc con un hacker, para desbloquearle todos los programas, y poder acceder sin problemas.

En dicha pc habían un montón de documentos y conversaciones incriminatorias.
Como por ejemplo: acuerdos de confidencialidad, facturas de pago, transferencias bancarias con cantidades exorbitantes, y conversaciones que dejan en claro que Aarón, el propio amigo de Octavio lo traicionaba pasándole informaciones personales de Octavio a Laura y Viggor Bonnet, incluyendo el horario de las rutinas que acostumbraba a hacer diariamente.

Tengo un cúmulo de sentimientos atascados en mi tórax... Aún no termino de procesar el hecho de que la persona que consideraba mi amiga; tímida y sencilla, es realmente todo lo contrario a eso. Porque, independientemente de que su rencor estaba en su totalidad dirigido hacia Octavio, me usó a mí, al junto de la rata asquerosa de Viggor, como un factor para proporcionarle cierto sufrimiento al pelinegro, y eso, realmente duele.

Es que, básicamente ¿Qué culpa tengo yo?... He tenido que cargar durante meses la cruz de otra persona, y hasta ahora vengo a sentir el dolor de los latigazos.

El latigazo de la traición y falsedad, y el latigazo de miedos y traumas que me han terminado creando estos últimos acontecimientos... Como por ejemplo; el hecho de que no soporto que prácticamente nadie establezca contacto físico conmigo, luego de que casi me violan y me calcinan viva... Por culpa de ello no duermo por las noches, y si lo hago, son solo minutos de tortura, avasallada por terribles pesadillas, por ende, prefiero ni siquiera hacerlo.

Llamas Sobre HieloDonde viven las historias. Descúbrelo ahora