A escasos dos meses de aquellas muertes, es lógico pensar que los problemas del clan Aragón recién comienzan. Con una cartera repleta de enemigos, deberán enfrentar cada obstáculo con el único objetivo de salir victoriosos, para ello, tendrán que ha...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Se desmayó en el asiento, me puse nervioso ¿Qué hago? ¿Que hago? Solo a mí se me ocurre meterme en estos problemas, carajo.
Se me ocurrió la flagrante idea de conducir hasta Navolato a una de las casas que decomisados hace tiempo, quité los sellos y entramos.
-José Manuel -no puedo creer lo mal que debe sentirse y todavía tener que soportar, de inicio, la muerte de su brazo dominante, estar sin Yordan debe ser para él como estar desnudo-, oye, por favor, no te mueras, no ahora, no bajo mi cuidado pues -estaba sudoroso, como que tenía respiración irregular, me picó la cabeza de los nervios, me lleva la mierda.
Busqué en la camioneta y lo único que encontré fue gasolina, el olor debe causarle algo, digo, no va a respirar a menos que esté muerto. No, muerto no por favor. Le acerqué la gasolina y después de un momento hizo gestos, hasta toser, entonces despertó y cuando lo hizo, exhalé con alivio.
-Lo logramos.
-Tú no lograste nada, estoy muerto y no me he dado cuenta -farfullé.
-No hagas drama, tú tomaste decisiones, sabias para variar -respiró extraño-, ah.
-¿Qué? ¿Qué?
-Me duele el pulmón.
-¿Los pulmones duelen? -me miró como si le hubiera hecho la pregunta más estúpida del mundo.
-Acabo de decir que me duele el pulmón ¿Tú qué crees?
-Ok ¿Por?
-Un coágulo tal vez -miró su reloj-, tengo unas horas antes de que me mate.
-¿Qué? ¡No! No podemos salir, el Santoy y la DEA te están olfateando -miró la casa.
-Ésta es casa de mi tío Efraín.
-Lo sé, la cateamos e incautamos hace unos meses.
-¿Estamos en Navolato?
-¿Acaso no ves que estamos vivos Chema?
-Bueno, no es broma, el coágulo me matará en unas horas si no tengo atención médica, pero estás de suerte.
-¿De suerte yo? ¿Contigo aquí? Por favor, debería llamar a Seline.
-Házlo y vas a ver lo que Jossie te hará si lo haces.
-Ella no está enamorada de ti.
-Eso es cierto, está más que enamorada, gracias por recordarme cuánto me ama mi ex esposa y prometida a la vez.
-Eres un idiota.
-¿Acaso fui yo el lepe que preguntó si los pulmones duelen? No ¿Verdad? Gracias, entremos, ayúdame -tomó su suero rojo y lo hice, ya que rompí el sello de la puerta lo miré, él también me miró- ¿Qué?
-¿Por qué me das ordenes?
-¿Qué?
-¿Por qué siempre la gente hace lo que tú quieres?