CAPÍTULO XXIV "INTERCAMBIO"

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No había podido estar en la fiesta de mi prima por un largo tiempo, Eric se ofreció a traerme acá, está intentando hacer méritos con María José, ojalá entendiera que eso no podría hacer que ella lo quiera, porque para quererlo tendría que dejar de...

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No había podido estar en la fiesta de mi prima por un largo tiempo, Eric se ofreció a traerme acá, está intentando hacer méritos con María José, ojalá entendiera que eso no podría hacer que ella lo quiera, porque para quererlo tendría que dejar de querer a José Manuel y, como dijera mi querido Malik Palacios "eso no va a pasar".

— Todo pinta para ser una noche tranquila.

— Ojalá, espero no tener a los invitados de María José aquí por excesiva ingesta de alcohol.

— Es cierto — me alisté y fui a urgencias, Casandra estaba ahí revisando unas bitácoras, nos saludó.

— ¡Casandra! — esa voz la conozco, me giré y a partir de aquí todo estaba en cámara lenta, Josué y otro sujeto traían a un semi inconsciente Polo al hospital, su ropa era clara, fue fácil deducir que estaba herido.

— Carajo ¡Camilla! — me acerqué de inmediato.

— Polo, Polo — estaba perdiendo el conocimiento, lo recostamos en la camilla, de inmediato me deshice de su ropa, tenía una herida de bala en el costado izquierdo del abdomen y estaba perdiendo mucha sangre — ¡Leopoldo! — llegamos a quirófano, de inmediato lo preparamos para cirugía — Polo ¿Por qué vienes así? ¿Crees que quería verte así? ¡Maldito!

— ¡Cass, se nos va! ¡Se nos va! — vociferó Eric, Casandra de inmediato preparó todo para labor de reanimación ¿Saben lo que es para mí bombear aire al cuerpo del hombre al que amo?

— Vamos, despejen — dio la primera descarga y no, no volvió, seguí bombeando aire —, aumenta, despejen — una segunda descarga y nada —, aumenta, despejen — y no, no volvía.

— ¡Leopoldo! ¡No! ¡Polo! ¡No es tiempo! ¡Leopoldo chingada madre! ¡Polo!

— Fer, cálmate.

— ¡No me voy a calmar! ¡Polo! ¡No me dejes Polo! ¡No me has rogado ni un poco! ¡No seas cabrón, no quiero verte morir! ¡Polo por favor! ¡Por favor!

— Fer.

— ¡Cállate Eric! ¡Venga Polo! ¡Venga! ¡Tú puedes! — seguí reanimando, soy osada, siempre lo he sido y no me voy a rendir cuando se trata del hombre con el que quiero compartir mi vida aunque sea un pesado sinsabor — ¡Leopoldo! ¡Vamos! ¡Hijo de puta! ¡No te puedes morir en mi sala de urgencias! ¡No seas así! ¡Leopoldo! — Eric me sujetó para bajarme de la camilla.

— Perdió mucha sangre Fer, déjalo ya.

— ¡No! ¡Leopoldo! ¡No! ¡Polo! ¡Por favor! ¡Por favor! — me retorcí en los brazos de Eric, no quería perderlo, no estaba lista, no estaba lista para verlo morir — ¡Leopoldo carajo! — me liberé del agarre de Eric y besé a Polo, le inyecté adrenalina —, vamos, no me dejes asi, no me dejes asi por favor, te lo suplico, vamos, tú puedes — y entonces volvió, por completo, estaba frenético, se sentó en la cama y me aferré a él, su corazón latía desbocado, su respiración era agitada —, tranquilo, tranquilo.

🌹・𝐂𝐢𝐮𝐝𝐚𝐝 𝐝𝐞 𝐏𝐥𝐨𝐦𝐨・🌹Donde viven las historias. Descúbrelo ahora