CAPÍTULO XI "COBRO DE APUESTA"

523 56 199
                                        

Subí hasta la habitación de Tatiana, ella estaba dentro, pensando, no sé que es lo que estaba pensando

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Subí hasta la habitación de Tatiana, ella estaba dentro, pensando, no sé que es lo que estaba pensando.

— Una fortuna por tus pensamientos.

— Yordan.

— El mismo.

— ¿Qué haces aquí? Escuché que José Manuel se va hoy.

— Sí, nos vamos hoy.

— Qué bueno, supongo que lo veré hasta su próxima quimioterapia.

— ¿Te preocupa verlo a él?

— ¿Tú estás muriendo?

— ¿Te voy a importar hasta que esté muriendo?

— Yo no dije eso.

— Sonó así.

— ¿Necesitas algo?

— Sí, necesito decirte que no va a funcionar lo que haces Tatiana.

— No sé de qué hablas Yordan.

— Soy el menor de dos hermanos, mi hermano José Luis, está apartado de nosotros, mis padres trabajan todo el tiempo en Berlín, si yo muriera ellos difícilmente se darían cuenta, pero los amo, aunque no se los diga, aunque a veces crea que no, los amo, me enamoré por primera vez de la hermana de José Manuel, es mayor que yo por cuatro, siempre ha sido ruda, entre más me maltrataba más la quería, estoy acostumbrado al rechazo y también a aferrarme, no va a funcionar, más te valdría quererme, puede que me de miedo y salga corriendo.

— Estoy agradecida contigo.

— No me mientas, no te creo, no es así como funciona, ya no es solo agradecimiento, lo sientes, yo también lo siento.

— Estás confundido Yordan, sé cómo se siente la caridad.

— No es lástima lo que siento, siento lástima por tu ex novio, por él siento lástima, por ti no.

— Déjalo pasar, es lo mejor Yordan.

— No, no soy de esos, no sé a cuantos hayas bateado, pero yo no soy una pelota, soy un boomerang, me puedo ir pero vuelvo.

— No hagas esto, en serio, no es bueno, te estás confundiendo, yo no siento nada por ti salvo agradecimiento.

— Mentiras y más mentiras.

— No voy a dejar que me llames mentirosa en mi propia habitación.

— Salgamos, en una de esas te vuelves sincera.

— No voy a caer en tu juego.

— Ya estás jugando, si no sintieras lo mismo no hubieras conservado nada de lo que te di, sientes lo mismo y no sabes cómo manejarlo.

— Tengo cáncer, mis sentimientos es lo más fácil de manejar, te lo aseguro.

— No se nota.

🌹・𝐂𝐢𝐮𝐝𝐚𝐝 𝐝𝐞 𝐏𝐥𝐨𝐦𝐨・🌹Donde viven las historias. Descúbrelo ahora