A escasos dos meses de aquellas muertes, es lógico pensar que los problemas del clan Aragón recién comienzan. Con una cartera repleta de enemigos, deberán enfrentar cada obstáculo con el único objetivo de salir victoriosos, para ello, tendrán que ha...
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No cabe duda que el amor puede llevarnos a hacer cosas que no podríamos imaginarnos, pero no es el único sentimiento que nos provoca eso; el miedo, la ira y el resentimiento pueden ser una grieta.
Lobito estaba sufriendo en serio, los primeros días fueron increíblemente dolorosos, no durmió, el dolor que la abstinencia le provocaba lo tenía al borde de la muerte, porque sí, quitarte demonios de encima es sumar restando.
Mi vista se había reducido aún más, sin embargo el frío de Italia era disfrutable, digo, yo siempre muero de calor, cualquier clima templado para mí es frío.
—El cielo está naranja, tiene tonos rojos, blancos y azules —sentí la presencia de lobito muy cerca, se sentó a mi lado—, las nubes lucen como rayones en el cielo, las aves vuelan hacia el sol que no tarda en morir y yo camino como Bambi recién nacido —nos reímos.
—¿Cómo te sientes?
—Voy jodido, tengo que usar un bastón para caminar, tengo una contractura muscular en la pierna que siempre, por alguna desdichada razón, me lesiono toda la vida ¿Tú?
—No lo sé, loco, no lo sé.
—¿Qué es lo que no sabes?
—Nada, creo que en mi vida me había sentido tan nublado como ahora, estoy con la cabeza dentro de fango.
—Mi mente es un poco más clara ahora, le dije a mi novia cosas que la lastimaron, le dije a mi hermana cosas que la lastimaron y le dije a personas que me importan que no me importan, yo sé lo que es tener la cabeza en el fango.
—¿Te has enamorado alguna vez realmente Corey?
—Creo que sí, mi edad es corta pero mi experiencia es bastante, amo a Rachel ahora mismo.
—Raquel, en mi país es Raquel.
—Se escucha bonito.
—Es la mujer, no el nombre ¿Imaginas una vida sin ella?
—Viejo, una vida sin Rachel, no es vida para mí.
—Es que justo ahora me pregunto cómo es que vivo sin Ana Claudia Morquecho, no puedo dejar de sentirme así, es una sensación muy jodida en todo el cuerpo, cada que despierto me pregunto ¿Cómo vives Yordan? Un día abrirás los ojos, mirarás todo lo que esté cerca, pero no lo que quieres.
—Yordan, pasan en la vida muchas cosas que nadie se imagina, como sabes, estamos llenos de posibilidades, solo vivimos una fracción de toda esa gama de opciones, mi madre enfermó cuando yo era muy joven, cuidé de ella y de mí hermana, siempre fui quisquilloso con la limpieza, así que arreglaba mi casa, compraba o cortaba flores para mi madre y un día, mi papá me miró fijamente y dijo ¿Eres niña acaso? Te vamos a quitar eso, me resistí y me dio una paliza, al final me llevó a un burdel donde era cliente frecuente, tres chicas, de no más de dieciocho, no sé cómo llamarlo, no estaba listo para nada de ello.