A escasos dos meses de aquellas muertes, es lógico pensar que los problemas del clan Aragón recién comienzan. Con una cartera repleta de enemigos, deberán enfrentar cada obstáculo con el único objetivo de salir victoriosos, para ello, tendrán que ha...
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Lo peor de no saber lo que sientes en realidad es que te sientes mal por no tener la capacidad de entenderte a ti mismo. La fiesta de Quetza estaba linda, había mucho color rosa y de manera inevitable, Claudia terminó aquí también, la ignoré por completo, estoy enojado, creo que sería capaz de agarrarla del cuello y estrangularla. Me subí a la rama de uno de los árboles más frondosos de la casa grande y miré el panorama.
— Recuerdo perfectamente que te caíste de esa rama y te fracturaste el brazo — dijo José Manuel mientras se acercaba con las manos en los bolsillos, se acomodó las gafas y me miró, hecho un drama — ¿Sí sabes que no me puedo trepar verdad? Bájate — bajé de un salto, lo miré, ni siquiera era nítido porque mis putas lágrimas estaban ahí al borde — Yordan.
— Claudia está saliendo con Sergio, los vi en la plaza y no sé, me siento iluso, estúpido.
— ¿Por qué?
— No lo sé, supongo que pensé que si habían pasado tantos días de no vernos y de pronto volvía a aparecer las cosas podrían tornarse mejor para nosotros, pero no.
— Yordan — me abrazó, estoy un poco ebrio, puedo llorar ahora mismo y nadie tendría un tema con ello, los borrachos generalmente lloran por todo —, es difícil, arrancarse a alguien del alma es difícil, sinceramente espero que las cosas resulten para ti con Tati, es buena mujer, Claudia no te merece.
— ¿Qué me está pasando? Yo no suelo ser esto, no solemos ser esto, nosotros no nos enamoramos Chema ¿Qué chingados? — me quitó la lágrima que me escurría por la mejilla.
— Hemos crecido, eso fue lo que pasó, tienes que dejar que las cosas fluyan y no sé, ya que estamos tan cerca, tal vez deberíamos besarnos — le di un empujón mientras ambos reíamos, me sacudió —, Dios dispone hermano, deja que haga lo suyo contigo.
— Estoy bien cagado de verla con ese pendejo y yo... Tatiana no quiere nada conmigo.
— Sí que lo quiere.
— No quiero causarte problemas por agarrarme a mazapanazos con mi hermano.
— José Luis no es tema para mí y lo sabes, no te angusties, Tatiana podrá ser media hermana de la innombrable pero eso no la hace igual que ella, así que no te preocupes, yo solo quiero que estés contento.
— Mata a Sergio.
— Arre — le detuve.
— Pensé que dirías que no.
— Sabía que me detendrías, es raro verte llorar, solo no llores güero, que siento que es el fin del mundo.
— Ay amigo — volví a dejar que me abrazara.
— Qué momento tan romántico — susurró Gaby a mi espalda.