CAPÍTULO XLVIII "SE IL MONDO VUOLE BRUCIARE, FARLO BRUCIARE"

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Chris sabe lo que es bueno, había sacado a bailar a Jossie y obvio no se pudo negar, suspiré mientras la miraba, mierda, yo debería estar ahí con ella

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Chris sabe lo que es bueno, había sacado a bailar a Jossie y obvio no se pudo negar, suspiré mientras la miraba, mierda, yo debería estar ahí con ella. 

— ¿Qué sucede rey? — cuestionó Yordan mientras se acercaba a nuestra mesa a beber algo, estaba sediento de tanto bailar con Tatiana. 

— Que yo debería estar sacando los pasos prohibidos ahí y no aquí mirando como mi hijo hace que mi mujer le saque brillo al suelo. 

— Ya cálmate drama king, en unos meses podrás hacerlo, tal vez para la boda de Laura ya puedas. 

— Mi carnala no tiene pa' cuando casarse, ya sabes cómo es, primero el trabajo y después… después también. 

— Mal. 

— Ídem — no puedo creer que Erika esté aquí, no habíamos respirado el mismo aire desde que nos dejamos y miren, sinceramente solo es extraño, pero no me molesta, no me molesta porque no me importa, aunque su pesada mirada me inquieta, no puedo confiar en ella y no tengo razón para hacerlo, siento que está buscando algo. 

— ¿Te incomoda la perra?

— No, es extraño, no lo puedo explicar, no confío en ella y siento que está aquí por algo más que la boda de su hermana. 

— ¿La crees tan estúpida? 

— No es eso, está aquí, Yordan, Eduardo la dejó venir, eso no puede ser obra de la casualidad, algo está haciendo aquí y no me gusta, no estoy en paz ¿Entiendes? 

— Claro, entiendo, es muy raro, no deja de mirarte. 

— No todo el mundo sabe que estoy muriendo, supongo que tal vez le causo curiosidad. 

— Ya me hiciste pensar ¿Qué es lo que realmente hace aquí? 

— Hola, qué guapo estás — Jossie me besó la boca, le correspondí, miró a Erika y se paró frente a mí — ¿Qué ves perra? — le dijo, la tomé de la mano. 

— Mi amor, no discutas con ella ¿Qué sentido tiene? 

— Amor, siento que te acaba con la mirada, maldita golfa. 

— Suficiente ¿Quién es la reina? 

— Yo.

— No es cierto, tú eres la emperatriz, mi hermosa Venus mexica. 

— Qué romántico, ven señor romántico, tienes que descansar un poco. 

— Estoy bien. 

— Media hora, por favor — rodé los ojos, le quité el freno a la silla de ruedas y la seguí, sino me va a madrear si no le hago caso. Yordan nos siguió. 

— ¿Quieres algo mientras descansas? 

— Estoy bien hermano, gracias — de pronto fue como si el instinto de María José le dijera que algo estaba mal, yo también lo sentí cuando vi que el núcleo de seguridad estaba reducido. 

🌹・𝐂𝐢𝐮𝐝𝐚𝐝 𝐝𝐞 𝐏𝐥𝐨𝐦𝐨・🌹Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora