CAPÍTULO XIX "EL REY DEL AJEDREZ"

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Vimos en cámara lenta cómo su camioneta volcó hasta la carretera por la que íbamos Hache y yo

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Vimos en cámara lenta cómo su camioneta volcó hasta la carretera por la que íbamos Hache y yo.

— ¡Hugo! ¡Párate! ¡Párate! — no se había detenido por completo cuando abrí la puerta para descender, corrí hasta la camioneta y me incliné para mirar dentro — ¡José Manuel! ¡José Manuel!

— Gaby, Gaby, estoy atorado.

— Tranquilo, te vamos a sacar — estaban disparando, me puse intensa, saqué mi arma y comencé a tirarles, si no podíamos sacarlo, moriría ahí dentro.

— Tienes que protegerte Gaviota — me dijo.

— No te voy a dejar aquí, la gasolina se está derramando.

— Gaby.

— ¡Cállate!

— Gaby, escúchame.

— No — miré a Hugo.

— ¿Es muy malo?

— Está atascado con el cinturón — se asomó.

— Hola viejo ¿Mundo de cabeza?

— Cállate estúpido — respondió.

— Gaby — dijo Hugo mientras miraba el panorama.

— ¿Qué?

— Confío en ti, siempre he confiado en ti y creo que éste es el momento preciso en el que tienes que demostrarme que no la cagué, te di mi corazón, dime que valió la pena.

— ¿Me perdí de algo? — susurró José Manuel, Hache se inclinó para verlo.

— Gaby y yo fuimos pareja antes de que se casara contigo y después de ello, ésta mujer tiene el corazón dividido y no puedo permitir que se rompa.

— ¿Hugo? — cuestioné.

— Alguien tiene que desatorarlo, para eso tengo que ir del otro lado y cortar el cinturón, pero para eso, tendrás que cubrirme, porque si no lo haces, me van a matar.

— ¡No! ¡Hugo!

— Hazlo — se zafó de mi agarre y sin que pudiera evitarlo, se movió hacia el costado de José Manuel, estuve muy atenta controlando a los que disparaban de arriba.

— ¡Hugo! ¡Me quedo sin balas!

— Lo tengo — Hugo liberó a José Manuel y volvió del otro lado para poder sacarlo, una vez afuera, me puse histérica por ambos.

— ¿Están bien? ¿José Manuel? — me miró.

— ¿Con él? ¿En serio? — este Aragón reclamaría desde la tumba, estoy segura.

— Ahora no, cachito ¿Puedes levantarte?

— No lo creo — miró su ensangrentada pierna y supe que en efecto, no podría —, pero fuera de ahí me siento de puta madre.

🌹・𝐂𝐢𝐮𝐝𝐚𝐝 𝐝𝐞 𝐏𝐥𝐨𝐦𝐨・🌹Donde viven las historias. Descúbrelo ahora