CAPÍTULO XL "FE, ALEGRÍA Y ESPERANZA"

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7 DE DICIEMBREMEDELLÍN — COLOMBIA

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7 DE DICIEMBRE
MEDELLÍN — COLOMBIA.

Mi papá por nada del mundo me hubiera dejado ir sola a Medellín, así que viajamos los dos hasta Colombia a cuidar los intereses de la familia.

— ¿Tú hermano está bien?

— Sí, hablé con María José, dijo que lo iba a sacar del país por una sorpresa, supongo que ya era un plan, Josué y Polo le llevaron a la niña, así que van a estar bien mientras no estén en Sinaloa.

— Buenas patrona — dijo un colombiano con su característico acento —, los hermanos les esperan — miró a papá —, señor, bienvenido a Medellín.

— Gracias — abordamos la camioneta, mi gente subió con ellos en la que venía detrás y nos incursionamos hacia la selva de Medellín, nos tomó cerca de treinta minutos llegar, pero una vez ahí, me encantó la frescura.

— Señorita Aragón, es un verdadero placer tenerla aquí, señor Aragón, esperábamos ver a José Manuel.

— Mi hermano tuvo un accidente recién y no está en condiciones de viajar por el momento, supongo que mi papá y yo somos suficientes para suplirlo en ésta charla.

— Sin lugar a dudas, señorita, adelante por favor — cuando entramos los que parecen ser los dueños del negocio se encontraban sentados en la sala, ambos nos miraron.

— Pero si es mi suegro en persona — se puso de pie — Liceth Peña, un gusto conocer al papá de los pollitos.

— Ricardo Aragón y ella es Laura, mi hija.

— Cuñada.

— No tendrías tanta suerte, mi hermano es un hombre casado.

— Vaya, ustedes si que son como leonas defendiendo a su gente, él es mi hermano Luis, esperábamos ver a José Manuel.

— Por mí está bien, señor Aragón, señorita — obvio le agradé, sonreí y retiré mi mano con elegancia —, Luis Peña.

— Estamos aquí porque nuestro negocio es familiar, supongo que ustedes saben bien de qué se trata eso.

— Supimos del incidente del socio, no pensamos que fuera tan serio.

— Solo necesita descansar, es todo — tomamos asiento —, estamos para escucharlos.

— La gente de los Puerto le ofreció a mi gente el ochenta por ciento del tráfico a Estados Unidos, al parecer tienen una nueva alianza y dijeron que van a traficar trescientos a la semana, José Manuel nos ofreció solo doscientos.

— ¿Quieres arriesgar todo eso por cien más? Eso no sería muy audaz de su parte — respondí.

— Seamos sinceros, los negocios funcionan con gente sincera ¿Es probable cruzar trescientos en una semana?

🌹・𝐂𝐢𝐮𝐝𝐚𝐝 𝐝𝐞 𝐏𝐥𝐨𝐦𝐨・🌹Donde viven las historias. Descúbrelo ahora