Hoshi

106 18 44
                                        

┏━━━━━━━━━━━━━━━┓
Canción recomendada:

🎵 Si Tú No Vuelves — Miguel Bosé 🎵

┗━━━━━━━━━━━━━━━┛

┗━━━━━━━━━━━━━━━┛

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Lizzy.

—No hay un buen pronóstico —murmuró el doctor mirando la computadora—, no hay una respuesta efectiva al tratamiento.

—¿Eso quiere decir...? —pregunté desanimada sabiendo la respuesta, pero quería oírlo de sus labios.

—No hay nada más que hacer.

—¿Cuánto tiempo me queda?

El doctor apretó sus labios y se quedó pensando por unos segundos buscando las palabras adecuadas para decirme en cuánto tiempo moriría.

—Dos o tres meses —musitó con pena—, tal vez menos. El cáncer que presentas es muy agresivo y es raro en adultos —dijo recordándome mi situación—, no hay un tiempo asegurado.

—Si...

—Lo único que podemos hacer por ti es darte medicamentos para controlar el dolor. Un poco más fuertes debido a tu condición —explicó entre lanzando sus manos sobre su escritorio—. ¿Has escuchado de la fundación "Pide un deseo"? —preguntó curioso a lo cual yo asentí—, eres menor de edad, puedes pedir que revisen tu caso.

Resoplé divertida ante su sugerencia. Cumpliría la mayoría de edad en dos meses, bueno, si es que llegaba a ese tiempo.

—Gracias —musité tratando de no evidenciar mi tristeza porque moriría pronto.

Salí del consultorio y la enfermera me dio unos papeles para que los leyera. Uno era un tríptico con información de la asociación que comentó el doctor y otro era la solicitud. Ojeé el tríptico viendo las caras sonrientes de los niños en las ilustraciones; a pesar de que se están muriendo, tuvieron un momento de felicidad antes de partir.

Tal vez era mi caso, o tal vez podría aprovechar la oportunidad y pedir que cumplan mi deseo antes de partir de este mundo.

—¿Cuál es mi deseo? —me pregunté mientras caminaba sin rumbo alguno—, ¿tengo algún deseo?

Me detuve en una tienda de conveniencia y enseguida mi estómago rugió por un poco de comida chatarra. Aproveché ese sentimiento y me adentré en ella para buscar algo que se me antojara.

Caminé por los pasillos y en el segundo me detuve al ver un nuevo producto. La imagen de mi banda favorita estaba impreso en el bote de tteokbokki. Sonreí ampliamente al verlos y enseguida lo tomé, mis dos cosas favoritas en este mundo: tteokbokki picante y Seventeen.

No dudé en comprarlo y sentarme en la mesa de afuera de la tienda para degustar esa deliciosa comida, aunque tal vez el doctor estaría enojado por la alimentación que llevo pese a mi enfermedad. Observé la tapa con sus rostros impresos y enseguida una idea se instaló en mi cabeza.

Has llegado al final de las partes publicadas.

⏰ Última actualización: 3 hours ago ⏰

¡Añade esta historia a tu biblioteca para recibir notificaciones sobre nuevas partes!

_WORLDDonde viven las historias. Descúbrelo ahora