Capítulo 78

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¡Buenas noches! Ya aparecí, antes de que el mes de mayo se me vaya de las manos como se le está yendo la relación al Miyukis. Sin mayor dilación, ¡disfruten del capítulo!

Gracias a todas las personitas que votan y comentan. Tienen un lugar especial dentro de mi gélido y oscuro corazón C: 

Disagreement

El público observaba detenidamente el partido. Hablaban sobre los estudiantes de primer año que lograron subir al primer equipo gracias a sus grandes habilidades; y fantaseaban con la posibilidad de que clasificarían para las nacionales. Pero a diferencia de los campos de béisbol de Seidō, no era envuelta por aquella pasión y revuelo de sus jugadores; no estaba esa chispa fascinante que despertaba la esperanza de que este año alcanzarían sus metas.

Era un ambiente mucho más tranquilo, más propio del mundo universitario donde muchos sólo se tomaban el deporte como un pasatiempo, una forma de sacarse el estrés o de nutrir su futuro currículum. Eran pocos los que perseguían la atención de los reclutadores con el deseo de convertirse en profesionales. Su hermano mayor estaba dentro de aquel selecto grupo que nunca dejaría de tomarse en serio el béisbol.

Sora sonrió al verlo tomar su bate, listo para confrontar al lanzador. Para ella continuaba siendo el «pilar inquebrantable» de Seidō; alguien con una presencia sobresaliente e intimidante cuando se situaba sobre la caja de bateo.

—Y al igual que cuando jugaba en preparatoria prefieren dejarlo pasar a enfrentarlo directamente.

La universidad de Meiji se llevó la victoria en aquel partido amistoso.

—Escuché por Masa que has estado ocupada toda la semana ayudando a Miyuki y a los chicos con sus estudios —expresó Tetsuya—. Así que pensé que no podrías asistir hoy.

—Tuvieron una semana de lo más intensiva. Por lo que decidí dejarlos descansar.

—Tuvieron partidos ayer y hoy, ¿no?

—Sí. Ayer fue contra Hino y Kotōge. Y hoy contra Kusakabe —respondió—. Todos los partidos los ganamos. Por lo que Seidō ahora cuenta con 15 victorias seguidas.

—Están haciendo un gran trabajo.

—Se están esforzando mucho. Tanto porque quieren mejorar como porque desean un dorsal.

—Es la última oportunidad que tienen los de tercer año.

Recordar el verano del año pasado era como reabrir una herida con una cuchilla caliente y filoso. Y, sin embargo, era una memoria que atesoraba profundamente.

—Oh, qué inesperado verte por aquí, Sae —comentó el mayor de los Yūki—. ¿Descansaste hoy de tus entrenamientos?

Hayami había regresado. Su sed lo orilló a comprar una bebida y un aperitivo.

—Ya me tomo más días de descanso.

—Tu cuerpo te lo agradecerá.

**

El espacio libre que tenía su hermano mayor para comer, lo acaparó. Quería pasar un rato ameno con él mientras comían udon.

Lo escuchaba atentamente. Le relataba los por menores sobre su equipo: sus fortalezas y debilidades. Y quizás él no lo percibía, pero había quienes le guardaban cierta envidia por no firmar con un equipo profesional después de salir de preparatoria.

—Me enteré que Miyuki participará en el Invitacional de Tokio.

—Espera, ¿no estábamos hablando sobre tu próximo partido? —Estaba confundida de cómo cambió de tema tan radicalmente—. Y sí, Kazuya asistirá. Se va este viernes.

Sweet TemptationDonde viven las historias. Descúbrelo ahora