¡Buenas tardes! Ya llegué antes de que no se nos acabe el mes. ¿Y qué puedo decir sobre lo que se nos viene en este capítulo? Bueno, el drama que previeron se volverá el pan de cada día. Disfruten y mucha paciencia. ¡Nos leemos en la siguiente actualización!
No había pasado una buena noche. Su sueño cerca de ser reparador se vio interrumpido en varias ocasiones antes de que su despertador sonara. Y para cuando tuvo que alistarse para la práctica de la mañana, resintió el cansancio en sus párpados a la vez que lo acechaba la lucidez de lo ocurrido entre Sora y él la tarde de ayer. Un momento que ansiaba desechar porque no quería seguir siendo consciente de que ella lo transformaba en un adolescente idiota que disfrutaba de estar a solas con ella, de tocarla mientras se volvía más avaricioso y dominante con sus besos; de exponer una parte de sí mismo que lo hacía sentirse como un usurpador.
¿Cómo se sepultaba un episodio tan íntimo y escandaloso? ¿Cómo se deshacía de la sensación de sus manos rozando su piel?
Quería estampar su frente contra la pared con la esperanza de borrar las últimas veinticuatro horas de su vida. No obstante, si lo hiciera la gente pensaría que estaba perdiendo la cordura; lo que no estaba lejos de su actual estado mental.
—Miyuki-senpai, ¿está todo bien?
Kazuya casi se ahorca haciéndose el nudo de la corbata cuando escuchó a Okumura desde la entrada de la habitación.
El de primero recién volvía de ducharse. Lo que revelaba que estuvo demasiado tiempo ensimismado en su predicamento personal.
—Por supuesto. ¿Por qué no debería?
—Siempre es de los primeros en terminar de alistarse e irse a clases. Nunca lo encuentro aquí cuando regreso de bañarme.
Un hecho irrefutable que se vio alterado por una noción distorsionada del tiempo.
—Hoy decidí tomarme las cosas con calma. No hay prisa de llegar tan pronto a clases.
—El nudo está chueco.
Otro acierto para el cácher de primer año.
—Está siendo muy distraído. Justamente como anoche que regresó al campus.
Él recordaba haber vuelto y dirigirse inmediatamente a su habitación aprovechando que ni Kōshū ni Kimura regresarían hasta más noche. Pero parece que le habían estado prestando más atención de la que debían.
—El cansancio les hizo ver cosas que no son —dijo, acabando de arreglar su corbata—. Mejor apresúrate o llegarás tarde a clases.
—No lo haré.
—Eso no fue lo que escuché de Sawamura.
—Él también ha llegado tarde.
—No olviden que si reciben varias amonestaciones por parte de los profesores el entrenador tomará medidas. Y sabes lo que eso conlleva.
Cambiar de tema lo ayudaría a que se olvidara de él y se centrara en sí mismo.
—¿No me crees?
El chico lobo se mantuvo callado, observándolo cuidadosamente.
—Le preguntaré a Yūki-senpai al respecto.
—Ey, eso me confirma que no confías en mis palabras.
—Los otros senpai me advirtieron que gusta de embaucar a la gente con mentiras ingeniosas. Y por ello debo cuidarme para no caer en sus palabras.
Definitivamente Eijun tuvo que ser partícipe de ese consejo. El pícher jamás olvidaría la pequeña broma que le hizo durante su primer año.
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Sweet Temptation
Fiksi PenggemarÉl representaba en más de un sentido a los demonios que inútilmente había intentado sumir en lo más profundo de su pasado. Ella no era más que una extraña que le desconcertaba y le hacía percatarse de que incluso el lobo más solitario puede disfruta...
