Capítulo 42.

68 8 0
                                        


─┈ꗃ ▓▒ ❪ act two ― chapter fifteen. ❫ ▒▓


¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.


────── ๑ ໒৩ ๑ ──────




EL SILENCIO QUE SIGUIÓ AL colapso del maldito aparato fue engañoso, casi insoportable. Agnetha aun sentía el eco del dolor atravesando sus sienes como cuchillos invisibles. El aire olía a pólvora, humo y sangre fresca. A su alrededor, cuerpos humanos y vampíricos se apilaban en un caos improvisado, siendo la consecuencia de una batalla que todavía ardía en las venas de Mystic Falls.

La Mikaelson se incorporó lentamente, temblando, apoyándose en la pared ennegrecida del viejo consultorio de Grayson Gilbert. No sabía cuánto tiempo había pasado desde que se desplomó, solo que su cuerpo le dolía como si la magia la hubiera desgarrado por dentro. Y entonces le vio. Damon.

Él estaba de pie a unos metros, todavía tambaleante, con el rostro tiznado de hollín y los ojos azules fijos en ella. No necesitó palabras: la mirada de Damon hablaba de gratitud, de una vulnerabilidad que rara vez mostraba. Agnetha se obligó a si misma a no llorar de nuevo.

―Creí que... ―empezó a hablar el vampiro, con la voz ronca, pero no terminó la frase.

Ella arqueó una ceja, intentando parecer altiva, aunque su interior estaba a punto de romperse. Y le interrumpió:

―Creíste mal, demonio. No iba a dejar que te arrastraran como un perro hasta tu tumba. Además... ―añadió, con burla―. Si alguien tiene que acabar con tu vida, merezco hacerlo yo.

Damon sonrió, una sonrisa torcida que ocultaba tanto dolor como sarcasmo. Y, como de costumbre desde que estaba tan enojada con su alma gemela, no dudó en meter cizaña entre ambos hermanos, verbalizando:

―Y, sin embargo, tu querido hermano estaba muy ocupado con su doncella Gilbert, por mucho que fuera el que entró a sacarte de ahí.


El nombre de Elena atravesó el aire como un cuchillo afilado. Agnetha cerró los ojos un instante, conteniendo la punzada que aquello le provocaba. Sí, Stefan la había dejado atrás aunque la eligiera una vez. Y sí, había vuelto a los brazos de la doppelgänger. A la Original no le importaban sus razones, la había traicionado y eso lo pagaría muy caro. Y sí, Damon también lo sabía, y lo estaba usando como un arma.

Fue justo entonces cuando Stefan apareció. Sus ojos buscaron primero a Elena ―como siempre― y luego se fijaron en Damon, todavía con vida gracias al sacrificio de Agnetha. Finalmente, su mirada se posó en ella y, por un segundo, Agnetha creyó ver un atisbo de remordimiento. Pero fue solo un parpadeo, porque lo siguiente que brotó de sus labios fue un reproche:

―No tenías que arriesgarte de esa forma, Aggie. Casi te matas.

Le fulminó con la mirada, clavándole cada palabra como si de una estaca se tratara, y rebatió:

― ¿Y qué hiciste tú, querido? ―gritó―. ¿Dónde estabas cuando el imbécil de John Gilbert arrastraba a Damon? Ah, sí... corriendo detrás de Elena Gilbert.

El nombre salió de su boca como veneno. Stefan apretó la mandíbula, terriblemente molesto, pero no respondió. Y ese silencio confirmó todo lo que Agnetha necesitaba saber. Entonces, fue cuando añadió, con burla:

―Además, hace falta mucho más que la magia para matarme. Total, peor es tener el corazón roto.

Damon bufó, divertido por la escena que pasaba delante de sus ojos. Aunque la tensión en el aire era tan densa que podía cortarse con un cuchillo. Entonces, interrumpió la discusión de la no pareja:

―Por lo menos alguien me quiere lo suficiente como para arriesgar el pellejo ―se giró hacia su mejor amiga, inclinando la cabeza con cierta solemnidad―. Te debo la vida, brujita.


La híbrida le miró por un instante, y ese vínculo que siempre habían compartido brilló de nuevo. Era distinto el amor que sentía por Stefan; Damon era su igual en la oscuridad, su reflejo más cruel y divertido. Y ahora, él estaba vivo gracias a ella y le debía una.

Las llamas del viejo consultorio iluminaban los tres rostros en la penumbra. Elena no estaba allí pero, la sombra de su nombre flotaba como un fantasma que dividía al grupo. Agnetha sintió cómo la rabia le crecía en el pecho, un recordatorio cruel de que Stefan Salvatore siempre elegiría a la doppelgänger. Y ella, rencorosa como nadie, estaba eligiendo a Damon, aunque siempre fuese como su mejor amigo, donde la percepción amorosa nunca había existido entre ellos.

En ese momento, pasados cinco minutos sumergidos en un silencio incómodo, el móvil de Stefan vibró. Él miró la pantalla y luego alzó la vista hacia los otros dos.

―Es Elena, alguien ha ataco a John. Voy a ir.

El tono urgente, desesperado, fue suficiente para que Agnetha odiara a los un poco más. Una parte de ella quería gritarle, detenerlo, recordarle que Damon había estado a punto de arder vivo mientras él corría tras la sombra de otra mujer. Pero ya no valía la pena. Stefan la escogió una vez pero, sabía que siempre escogería otra vez a la chica Gilbert.

Damon también recibió un mensaje, de la Sheriff Forbes.

―Tyler y Caroline han sufrido un accidente.

Agnetha respiró hondo, masajeando después sus sienes.

―Genial ―ironizó―. La noche perfecta sigue empeorando ―Agnetha no lo dudó y enlazó su brazo con el de Damon, aparentándolo con fuerza pero sin llegar a hacerle daño―. Vamos al hospital, quiero ver a Care.

Stefan miró a ambos, dividido, con un gesto de impotencia. Damon ladeó la cabeza y sonrió con sorna, y dijo:

―Cada uno tiene sus prioridades, hermano. Tú corre tras la humana, nosotros salvaremos a los que realmente lo necesitan.


El silencio fue brutal. Stefan no respondió, simplemente se dio media vuelta y salió a toda velocidad hacia la casa de los Gilbert. Y Agnetha, con Damon a su lado, avanzó hacia su coche, aparcado a unas calles de ahí, permitiéndole conducirlo hasta el hospital de la ciudad.





* *

n/a. epppa!!!! capítulo exclusivo y totalmente nuevo, de transición entre la primera y segunda temporada de tvd. En su momento pensé que no era necesario pero, teniendo en cuenta que en la edición estoy profundizando más en las distintas relatives de Agnetha y, entre ellas, la que tiene con Stefan, es importante recalcar que su relación no iba a ser de color de rosa... si no lo había sido hasta el momento, ¿por qué iba a serlo ahora? Ahre.

POR CIERTO!!! Si no voy mal de tiempo, septiembre finalizará con la edición terminada, por lo que de cara a octubre (me tomaré unos días cuando termine de editar los capítulos), empezarán los capítulos que seguían desde donde lo dejé.



VOTE | COMMENT | FOLLOW ME

POWER.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora