Alice se paró frente a Emma. Ahora, ella era de los rebeldes.
-Creí que ya estabas muerta- comentó incrédula conforme giraba a su alrededor.
-Tu ridículo poder no pudo matarme, idiota. No sabes usar el fuego.
-Prueba esto ahora.
Alzó su mano y creó una explosión haciéndola saltar por los aires. Una vez que su rival estaba malherida, se aproximó a ella desafiante.
-Como ves, he mejorado bastante desde la última vez.
-Por qué te uniste a ellos, Alice.
-Por que yo, soy una Aclaryel que luchará por lo que es suyo. Porque valgo para esto.
-¿Eso os dicen para convenceros?. Os consideran un número más, les da igual si vivís o morís.
-Tranquila, esto no te va a doler- dijo apuntando con su pistola hacia Emma, pero su acción fue interrumpida por la aparición de Jake, quien se colocó frente a ella para protegerla.
-¡No!, ¡tira el arma al suelo ahora mismo, Alice!.
-No te interpongas rubito, tu no tienes nada que ver.
-No me pienso quitar.
-Eres el peor soldado que he conocido nunca. Un Strauss defendiendo a los inútiles que no ganarán esta guerra. Por eso murió tu hermana.
De repente, pocas de las luces de la ciudad que quedaban encendidas se apagaron creando una inmensa oscuridad que envolvía absolutamente todo. No podían ver nada. Hasta que, en el desconcertante silencio surgió un gran holograma iluminado en el cielo proyectándose la imagen de Fitzgerald.
-Buenas noches, damas y caballeros. Muchos de vosotros ya sabéis quién soy, sin embargo me veo en la obligación de presentarme. Soy vuestro amigo y aliado desde ahora para todos los ciudadanos de este planeta. Como habréis comprobado las cosas han cambiado un poco en estos últimos días, y es que no queremos nada salvo la paz y la protección de esta gran familia como lo es la humanidad. Entregadme el poder, y nadie volverá a sufrir daño o represalia alguna. Desobedeced mis órdenes y, bueno, moriréis. Espero que sigáis las instrucciones. Atentamente, Fitzgerald Strauss.
El holograma concluyó con dos palmadas de manos suyas para regresar a la oscuridad de la noche.
-Ya habéis oído, andando.
Alice empujó hacia delante a ambos para que caminasen ligeros fuera del estadio. Jake y Emma se miraron fijamente, sabían que aquello sólo podría significar una cosa. La muerte. Así que comenzaron a andar cada vez con mayor velocidad hasta salir corriendo de allí sin que nadie pudiesen retenerlos.
Después de una larga carrera, llegaron hasta la calle donde se encontraba la casa de Emma. Un grupo de jóvenes enmascarados con capuchas que portaban sprays de colores vieron como estos se aproximaban, así que huyeron rápidamente sin ser descubiertos. La fachada de la casa había sido pintada con unas letras en grande donde ponía claramente: "Servid, o morid".
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Elementos
FantasySINOPSIS "Nunca subestimes el poder del agua" En el día de su décimo octavo cumpleaños, Emma Stevenson recibe un regalo de su abuela un tanto peculiar. Su apariencia externa es un libro; pero en realidad es mucho más que eso. A partir de él, cambia...
