Capitulo ciento cuatro:
La soltó y volteo para dirigirse a su apartamento. Dio un par de pasos antes de sentir que alguien corría tras él.
-Ok, ok... - dijo Jazmín llegando a su lado - me convenciste.
Nicola sonrió y paso su brazo rodeándola por los hombros.
Llegaron al apartamento y ahí esperaron a que Yaco llegara.
Cerca de las seis cuarenta y cinco, el chico apareció en el lugar.
Saludo a ambos y se sentó en el sofá al frente de ellos.
-¿Y bien? - pregunto Nicola- ¿Qué quieres hablar?
-Supongo que sabes que nuestras chicas salen este viernes de la práctica.
-Sí, si lo sé.
-Bueno, tenía pensado que podríamos celebrarlo - sonrió - con una fiesta.
-Sí, fiesta - apoyo Jazmín.
-Nat quiere que le celebre con algo ese día.
-¿Ella te lo dijo? - pregunto Nicola.
-Me dijo una indirecta bastante directa - soltó una pequeña risa - y como Angie también sale ese día, podemos celebrarlo juntos, en una gran fiesta como esas que hacíamos antes... ¿qué dices?
-Es buena tu idea, pero ¿donde la haríamos?
-¿Aquí?
-Siempre hemos hecho las fiestas aquí - comento Jazmín- es muy común...
-¿Entonces dónde?
Pensaron un instante en silencio.
-¿Que les parece en la playa? - dijo sonriente Jazmín.
-¿En la playa? - preguntaron al unísono Nicola y Yaco.
-Si, Nati ama el mar, la playa, y Angie le encantan los lugares al aire libre, fuera de la ciudad.
Nicola y Yaco se miraron y asintieron lentamente.
-Pero ¿quién tiene una casa en la playa? - pregunto Yaco.
-Cierto - hizo una mueca Jazmín.
Nicola en silencio acariciaba su mentón con su dedo índice y pulgar, pensando en quien podría tener una casa en la playa, o en algún lugar al aire libre.
Porque hacerlo en la playa, en la arena... no era la mejor idea.
-No sé quien... - dijo rindiéndose Jazmín.
-Hagámoslo acá... no hay otra opción... ninguno de nosotros tiene una casa o cabaña en la playa...
Y en ese momento, Nicola recordó quien tenía una cabaña en la playa.
-¡Ya sé quien! Pero no sé si será muy fácil de convencerlo para que nos la preste por una noche.
-¿Quién? - preguntaron Jazmín y Yaco.
******
-¿Estás seguro que está en su oficina? - pregunto nervioso Nicola.
-No ha salido de ahí en toda la mañana. - respondió Yaco.
-¿Estará ocupado?
-No lo sé, hay que preguntarle a su secretaria.
Nicola volteo a mirarlo.
-¿Quién le pregunta?
-Tú.
-¿Yo? Pero si tú trabajas aquí, tú la conoces.
-No la conozco.
-Pero ella si a ti.
-¿Qué?
-Vamos...
Lo empujo ligeramente para que el chico comenzara a caminar.
Llegando al escritorio de la secretaria, Nicola y Yaco se miraron nerviosos.
-Hazlo - susurro Nicola.
Yaco trago saliva y volteo a mirar a la secretaria que parecía estar muy concentrada en la computadora que tenía en frente.
Aclaro su garganta haciendo un ruido bastante fuerte.
La chica poco a poco fue levantando la vista hasta encontrarse con la de Yaco.
-Buenos días - saludo amable la chica.
-Buenos días. - respondió Yaco- Venimos a hablar con Mario Irivarren
-¿Tienen una cita registrada con él?
-Eh... - miro a Nicola y este negó con la cabeza - no, no registramos una cita con él.
-Lo siento, pero en estos momentos el señor Mario solo atiende a personas que hayan registrado una cita con él.
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"Everything Has Changed"
Teen Fiction"El amor lo puede todo... incluso las diferencia que existan entre ambas personas"... Es la historia de Angie Arizaga y Nicola Porcella. Angie Arizaga es la chica tranquila y ejemplar de sus padres. Termino los estudios de la universidad como enfe...
