❤ Maratón 6/6 ❤
—¿Qué hacemos aquí? —pregunté al ver que el taxi se detenía frente al parque en donde antes había estado con Jack.
—Alguien me dijo que había un parque cerca —explicó pagándole al taxista—. Así que creí que tal vez te agradaría estar aquí.
Ambos salimos del coche. Su mano toma la mía, llevándome hasta los columpios; me siento en uno dejando mi bolso caer al suelo y Adrien hace lo mismo con el columpio que esta a mi lado. Sin decirnos nada empezamos a columpiarnos como si fuéramos un par de niños.
Mientras me columpio veo a Adrien: su cabello lo tenía amarrado en una coleta, su cuerpo vestía un pantalón de mezclilla, una playera negra y una chaqueta de cuero; sus ojos los tiene cerrados mientras se columpia, su cabeza la tiene inclinada hacia atrás mientras que tiene una gran sonrisa en el rostro.
Parecía que estaba muy feliz de estar aquí conmigo.
No me había dado cuenta que había dejado de columpiarme solo para detenerme a mirarlo. Una sonrisa se dibuja en mis labios al ver como se columpia cada vez más rápido y cada vez más alto.
«Había olvidado lo mucho que me gustaba verlo feliz...».
Adrien abre sus ojos y parece que se da cuenta que me había detenido solo para mirarlo; con una sonrisa él deja de columpiarse —ensuciando sus tenis al arrastrar sus pies para detenerse—, con su cabeza agachada lo miro aún sonreír.
—Tenía mucho tiempo que no me subía a un columpio —informó—: Y además mi trabajo no me permitía descansar un momento.
—Yo tampoco me había subido a un columpio desde hace tiempo —Adrien levanta su cabeza: mirándome con detenimiento—. Creo que la última vez fue... El último día que nos vimos.
Mi sonrisa desaparece al recordar ese día, y Adrien parece darse cuanta de eso: ya que él también dejó de sonreírme. Ahora quedándonos en un silencio algo incómodo y ambos con nuestras cabezas agachadas.
—Perdóname —susurró—: Si yo no te hubiera besado ese día... Me habrías permitido acompañarte a tu casa. Pero yo fui tan idiota que no me pude controlar.
«¿A caso él pensaba qué me había molestado qué me besara...?».
Todo este tiempo él pensó que me había molestado que fuera mi primer beso: pero en realidad eso era lo que yo quería, que él fuera el primero en besarme y antes quería que fuera el único.
—Adrien, no me molesto que me besaras ese día —Sin levantar mi cabeza sé que él me esta mirando: escuchando cada palabra que le estoy diciendo—: Yo quería que lo hicieras, yo quería que me besaras.
Puedo recordar como estaba tan apenada cuando él me besó que literal, salí corriendo a toda velocidad: ya que era la primera vez que alguien me besaba y me ponía mucho más nerviosa que fuera Adrien, el chico de mis sueños.
—¿Entonces por qué no me dejaste acompañarte?
—Porqué estaba tan feliz que quería irme corriendo —Una sonrisa se dibuja en mi rostro al recordar lo feliz que estaba ese día—, y quería gritar de emoción, porque tú me habías besado.
«Felicidad que me duro unos cuantos minutos...».
—Perdóname si te hice creer que no quería que me besaras —Mi vista comienza a hacerse borrosa por culpa de mis lagrimas—: Pero yo sí quería que tú sí me dieras un beso..., tú sí.
Lo escucho levantarse del columpio y caminar hasta quedar frente a mí; no me atrevo a levantar mi cabeza para verlo: ya que no quería que me viera llorar, no quería que me viera mal otra vez.
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Querida Elsa:
FanfictionA veces solo necesitas esperar a que llegue la persona que hará que olvides... Tu pasado
