Una gran rivalidad

2K 142 96
                                        

Maratón 4/6

– Estoy segura que se van a ir a un hotel – Dice Merida, cruzándose de brazos viendo como esa chica deja varios besos en el rostro de Jack – Te apuesto que se van a ir.

Me sentía ridícula estar espiando a Jack, desde la cocina pero creo que es más grande mi curiosidad. Con precaución abro un poco más la puerta solo para ver que Jack y esa chica abandonan el local, justo como lo había dicho Merida.

– Te lo dije.

Mis ojos los siguen; viendo detrás de la ventana del local como le abre la puerta de su camioneta e incluso él mismo le abrocha su cinturón de seguridad. Como todo un chico protector.

– Es nuestra señal – Comunicó entrando a la habitación donde estaban los lockers; mientras yo solo miraba como Jack subía a su camioneta – Vamos – Volteo a verla notando que estaba saliendo con nuestros abrigos y bolsos en mano.

Toma de mi muñeca llevándome hasta la salida.

– ¿Pero... a dónde? – Pregunto tratando de zafarme – ¡Además aún no acaba mi turno!

Salimos de la hamburguesería haciendo que esa pequeña campana suene por todo el local. Mientras la mirada de Merida esta fija en la camioneta que se está alejando de nosotras.

– ¡Maldición! – Su cabeza se gira con rapidez hacía el lado contrario; como si estuviera en busca de algo  – ¡Taxi! – Grita agitando su brazo.

Un coche acude al llamado de Merida, estacionándose frente a nosotras.

– ¡¿Pero qué haces?! – No responde mi pregunta; solo se limita a abrir la puerta para mí y meterme dentro de el a la fuerza – ¡Merida!

– Siga ese auto – Ordena cerrando de un portazo, haciendo que el taxi empiece a ponerse en marcha – Siempre quise decir eso – Susurra para que solo yo pueda oírla.

– ¿Se puede saber qué diablos estamos haciendo? – Pregunto arrebatando de sus manos mi abrigo y mi bolso.

– ¿Qué parece qué estamos haciendo? – Replicó sacando su celular de su bolso – Seguiremos a ese maldito infiel, le tomaremos unas fotos y se las mostrarás a tú hermana.

– ¡¿Te has vuelto loca?! ¡¿A cabo de dejar mi trabajo para seguir a Jack?!

– Tranquilízate, yo me haré cargo – Aclaró mientras comenzaba a escribir algo en su celular – Colette cubrirá tu turno.

Me sorprende oír sus palabras ya que Colette no era de las personas que fácilmente te hacían un favor, era más bien de las personas a las que era mejor no hablarles por su siempre mal carácter.

– ¿En serio? – Cuestiono con mi ceño fruncido – No lo puedo creer.

– Bueno me debe un favor – Explicó guardando su celular en su bolso – Así que con esto estamos a mano.

– Pero no le avisamos a Rapunzel.

– Si le decíamos era capaz de advertirle a Jack – Aclaró – Con eso de que es su mejor amigo.

¡Esto no está bien!

¡Esto es incorrecto!

¡¿Por qué demonios estoy haciendo esto?!

Pensaba mientras miraba hacía enfrente del camino; viendo la camioneta de Jack.

Después de casi una hora  veo la camioneta aparcar frente a una hermosa casa; solo es cuestión de segundos antes de ver a ambos salir, dejándome ver como ella tira de su brazo para poder adentrarse a la casa.

Querida Elsa:Donde viven las historias. Descúbrelo ahora