Jonathan
Uno no se acostumbra a esto, a la adrenalina. Antes me asustaba y no sabía cómo manejarla. De hecho pensé que nunca podría controlarla, y así fue, nunca la controlé. No se trata de controlar el miedo, se trata de aprender a vivir con él.
¿Que si pensaba que esta iba a ser mi vida cuando tenía seis u ocho años? No, para nada. Quería correr en el TC. Hoy debo correr en un auto pero no es lo mismo, para nada. En un circuito corrés para ganar, acá se corre para vivir.
—¿En qué pensás amigo? —pregunta Rocky mientras se saca la máscara y se desabrocha el chaleco antibalas. Cortesía de la despilfarración de dinero de los inversores— Te veo más serio que de costumbre y eso es grave.
¿Enserio es raro? ¿Enserio no se da cuenta que no estoy para nada cómodo con todo esto? ¿Tan difícil de descifrar soy?
—Vos sabés que después de cada experiencia cercana a la muerte que tenemos, me pongo serio.
—¿No te ponés contento por sobrevivir?
—No me pongo contento por casi morir.
—Siempre el vaso medio vacío vos.
[...]
Paso a dejar a Rocky a su casa y dejo el auto en el taller. En el patio me encuentro con Fidél quien tiene un ojo blanco. La impresión me hace acercarme a él y tomarlo por el hocico.
—¿Qué pasó amiguito? ¿Por qué estás así?
Ya sé que los perros no responden. No le hablo para que me responda, le hablo porque me hace sentir mejor conmigo.
¿Por qué se supone que está así? ¿Se está quedando ciego? ¿Es por su avanzada edad? El perro solo se limita a moverse un poco y sacudir tanto como puede su cola. Siento mucha pena por él. Quisiera ayudarlo más, pero sé que Chechu lo ama y si hay alguien comprometida con esta pequeña criatura, es ella.
[...]
Vuelvo a mi casa sintiendo los pelos de punta. Todavía no me acostumbro a esta nueva modalidad de trabajo. Antes nos entregaban la droga y nos íbamos a dejarla a su respectivo destinatario, punto, nada más. Ahora, con la guerra del contrabando en pleno apogeo, debo bajar con un rifle cada vez que vamos a un lugar porque seguramente el lado contrario nos puede estar esperando para una emboscada.
Nada de esto me gusta. Al contrario de Rocky, a quien cada vez le gusta más su trabajo. Esa diferencia entre los dos es lo que nos hace funcionar y la que genera que seamos el equipo con más eficiencia del taller. Siempre funcionando para el taller, aunque ya las cosas no tengan ningún sentido para mi.
[...]
Cuando estoy cerca de casa veo una figura en la vereda de mi patio frontal. Es una chica sin lugar a dudas, está sentada y parece estar esperando. Cuando me acerco más me doy cuenta de quien se trata.
—¿Camila? —pronuncio su nombre al acercarme bajando la ventanilla del Duna. Ella levanta su cabeza y su rostro se fija en el mío.
—Hola Jhoni —dice gesticulando una pequeña sonrisa.
Su rostro denota su estado actual. Se la ve triste, completamente. Me mira desconsolada como ansiando una escapatoria al infierno que la atormenta.
—¿Querés tomar algo?
Me costó preguntarle eso porque mi cuerpo necesita urgentemente una cama y a mis ojos les urgen una gran siesta. Pero no podía simplemente dejarla ahí ¿Qué clase de amigo sería?
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Dentro del Fuego
Roman d'amourAño 2002. Argentina sigue sufriendo las consecuencias de la crisis económica. Ariana es una joven de familia y amigos, es amable y cariñosa y se encuentra cursando su último año escolar, pero nadie sabe (ni siquiera ella misma) que esconde un secret...
