Jonathan
Lo dije... si, lo dije, y ya no hay vuelta atrás. En realidad, no quiero una vuelta atrás, quiero seguir adelante con esto. Aunque sé muy bien que amarnos nos llevará a perderlo todo pero ¿de que sirve tener todo si no tenés lo que más querés? Y ¿de que sirve amar si vas a terminar perdiendo?... ¿Y de qué sirve vivir si no somos honestos? ¿De verdad vale tanto la pena vivir una mentira? Qué es lo que va a matarme primero ¿tener una relación con Ariana o vivir sin ella para siempre?
Intento dejar de lado las cavilaciones de mi mente, y me concentro en ella, me concentro en su euforia al besarme, en su boca mezclándose con la mía, su nariz chocando con la mía, sus pestañas cosquilleando mi piel.
—Jhoni —me nombra pero no la suelto, sigo besándola—. Jhoni, Jhonni. ¡Esperá! —sigo besándola no quiero separarme de esa boca nunca— ¡Esperá mi amor por favor! —sostiene mi cara y me mira directo a mis ojos.
Me encanta que me diga "mi amor", me encanta que sienta que le pertenezco. Me encanta como sus ojos me buscan con admiración y locura. Se nota que aún no puede procesar lo que le acabo de confesar.
—¿Qué pasa? —pregunto extrañando sus labios, hace medio segundo que no la beso y ya siento abstinencia.
—¿Estás seguro de esto? —su voz está condicionada por los nervios— ¿Estás seguro que me amás?
¿Cómo puede dudarlo? ¿Acaso no lo he demostrado? ¿No he sido lo suficientemente estúpido?
—Claro que estoy seguro —quiero que note la intensidad de mis palabras y lo convencido que estoy— ¿De verdad lo dudás?
—No es eso, es que no quiero que cuando vuelva a pasar algo malo me alejes, no quiero que pienses más que estamos en riesgo y nos separemos por eso.
No pensé que me iba a decir esto, pensé que la conversación apuntaba a otro lado, a un lado más optimista.
—Es que sí estamos en riesgo, Ari. El solo conocerme ya te pone en riesgo.
—Sé que las cosas son difíciles y que el panorama no es prometedor pero quiero que enfrentemos la tormenta juntos, soportemos esto y las cosas van a mejorar —se le escucha y se la ve entusiasmada y eso me encanta.
—Quiero que estemos juntos Ariana, pero porque ya no resisto estar sin vos, no porque crea que las cosas van a mejorar porque no... no van a mejorar.
—¿Por qué lo decís? ¿Por qué no sos un poquito más optimista? —pregunta alejándose un poco con cierto enfado.
—No se trata de ser optimista. Soy un criminal, y vivo por y para el peligro. Tu papá es policía y vive por y para enfrentar el peligro. Tu mamá sabe quien soy y la lista va a ir creciendo mientras más cerca estemos.
—¿Y aún así querés estar conmigo? —pregunta frunciendo el ceño con un poco de preocupación.
—¡Claro que quiero! ¡Mi corazón sobre todo es el que mas quiere! Pero mi mente... mi mente solo piensa en protegerte.
Ella da un paso hacia atrás, en vez de preocupación, su rostro ahora pareciera reflejar miedo, o unos nervios que parecen estar comiéndola viva.
—¿Entonces como queda esto?
—Ya decidí dos veces, y las cosas salieron mal. Te toca decidir a vos. No porque quiere recargarte con esto, pero sí creo que es lo más justo ¿no te parece?
En su cara se dibuja el desconcierto y la tristeza. Sus ojos están repletos de lágrimas retenidas. Si está a punto de estallar en lágrimas en mi propio cuarto, no sé qué podría hacer.
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Dentro del Fuego
RomansaAño 2002. Argentina sigue sufriendo las consecuencias de la crisis económica. Ariana es una joven de familia y amigos, es amable y cariñosa y se encuentra cursando su último año escolar, pero nadie sabe (ni siquiera ella misma) que esconde un secret...
