Gogo y Yamikumo son las estrellas de la serie televisiva My Hero y son muy reservados acerca de su vida privada.
Nadie sabe sus verdaderos nombres.
Su edad exacta ya que aveces ambos chicos parecen muy maduros para su edad.
Su familia.
La última es...
Shoto no paraba de verlo blanco como una hoja de papel, al instante que terminó de contarle el como estaban relacionados él y Neito, le abrazo con fuerza.
Y de paso levantó su camisa.
Tal vez lo mejor hubiera sido omitir esa parte de la historia.
— ¡Espe...! —grito avergonzado pero se detuvo.
El rubio sintió la mano fría de el bicolor que se movía buscando algo en su piel hasta que se detuvo en la parte baja de su espalda un poco antes de la llegada a el omóplato derecho, con el dedo delineó una pequeña línea.
—Se siente rugoso...es pequeña —susurro Todoroki.
Bakugou suspiro mientras se apoyaba sobre el hombro de el mayor.
—Lo es —suspiro —Esa maldita cosa causó demasiados problemas.
—Midoriya...—Shoto cerró los ojos con fuerza —Debio ser horrible.
No podía imaginárselo, no quería hacerlo y odiaba el hecho de no haber estado presente cuando paso.
¿Porque no pudo conocer a Katsuki antes?
Las manos cálidas de el rubio se posaron en su pelo haciéndole suaves y constantes caricias, recordándole que estaba ahí con él cuando el bicolor se metió en su pecho para escuchar el latido de su corazón.
—Deku quedó traumatizado ya sea por como me vió o como lo vivio él, no tengo idea —explico Bakugou con cansancio.
Se mantuvieron en un breve y corto silencio un poco más hasta que el rubio siguió hablando.
—Después de eso no me dejaba tranquilo nunca y no pudo culparlo por ello —confesó
En realidad, Katsuki se culpaba así mismo de ello. Si no hubiera pasado eso Izuku no tendría que haber pasado por el infierno solo.
Shoto lo apretó con más fuerza contra sí, sacó su cabeza de su escondite del pecho de el rubio y lo miro a los ojos.
Ese precioso chico que tenía entre sus brazos había pasado por tantas, tantísimas cosas y había seguido adelante.
Estaba tan feliz de haberlo conocido.
El bicolor lo beso con lentitud y después con más fuerza, buscando abrazar cada rincón de su ser.
Queriendo borrar con cada beso toda herida que Bakugou guardara en su corazón.
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—Ten.
Midoriya le dio una leve sonrisa aceptando la botella de agua que Kirishima le ofrecía.
El pelirrojo fue el encargado de sacarlo de la cafetería y lo llevo a la parte trasera de el patio, bajo un árbol que daba una sombra agradable.
Monoma Neito hasta donde recordaba había sido llevado a los baños por sus amigos para que se lavará.
Y después de eso todos los amigos de Katsuki estuvieron gritando que esas cosas que había dicho eran mentiras.