CAPITULO 33

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· Mientras comíamos, no paraba de estar pendiente de la pequeña y de acercarle la pajita cuando tenía sed .Y lo cierto es que se lo estaba comiendo todo. Si le hubiese puesto verdura desde un principio , me la habría escupido en la cara , pero así ni se estaba enterando .

Justo cuando terminó de comer ya quería bajarse de la mesa y CALLE la cogió del brazo negando .

CALLE: No , no ¿ Dónde vas ? - Fruncío el ceño y la cogió en brazos para sentarla sobre sus piernas .
ANTONIA: Iscina - Respondió la pequeña cogiendo una patata del plato de su tía , comenzando a mordisquearla
CALLE : Ahora no puedes ir a la piscina porque acabas de comer , y te pondrás malita .
POCHE: Claro que puedes ir , cariño .Eso es un falso mito - Reí un poco y di un último bocado al plato , recogiendolo todo.
CALLE: Y mi madre haciéndome esperar tres horas para bañarme en la playa - Dejó a la pequeña en el suelo y le cogió la mano - Bueno , subo a cambiarla y bajo.

Terminé de limpiar un poco la cocina y , al poco rato , la pequeña en bañador corriendo por el salón y CALLE en bikini intentando alcanzarla , mientras yo reía.
Tras unos minutos, bajé yo también con uno de los bikinis que le había dejado CALLE , Le estaba echando crema por la espalda a Antonia .La pequeña cogió el bote y apuntó en la cara de CALLE , echándole un chorro .

CALLE: Te voy a matar - Susurró mientras su sobrina reía y salía corriendo justo cuando la cogí en brazos .

POCHE: Ven aquí- Le dije a CALLE que se quitaba la crema con las manos y yo , en vez de eso , extendi la poca crema que quedaba por su cara , escuchando el suspiro resignado de CALLE.

CALLE se tiró a la piscina de cabeza y yo entre más despacio , porque tenía a Antonia con sus manguitos en los brazos .La solté y comenzó a mover los pies por la piscina , y yo me acerqué a CALLE
CALLE: Ven aquí bicho , que eres un bicho - Le decía a su sobrina , cogiendola y mirándome - Es un demonio - Suspiro mirandola .Negué y me acerqué a ella , dándole un beso en los labios que no había podido darle en toda la mañana , y sinceramente ya me estaba desquiciando no besarla.

Fue un simple beso y la pequeña lo vio . Fruncío el ceño mirándome
ANTONIA: Mi tata - Se abrazo al cuello de CALLE y las dos rompimos a reír , aunque ahora la pequeña no miraba , nos fundimos en un beso más lento que el anterior .
Y así pasamos la tarde , con Antonia poniendo de los nervios a CALLE , CALLE corriendo por la piscina , le salpicaba agua y yo intentando coger a Antonia que se quedaba más tranquila en mis brazos 

CASUALIDAD DE AMORDonde viven las historias. Descúbrelo ahora