Capítulo 32

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32. Un ángel.

El camino a la casa de Joe es menos complicado de lo que pensé aunque que cargar con dos chicos ebrios y tercos no es tan fácil.

Nos detenemos frente a la entrada de la casa de Joe y Ben comienza una mini pelea con el castaño rojizo cuando esté no quiere darnos las llaves.

— No puedes ni mantenerte en pie por ti mismo, déjame abrir la puerta a mí — habla Ben en un tono ya fastidiado mientras el chico que sostengo para que no caiga continúa negándose.

— Joe, cariño, dame las llaves — le hablo en un tono más chillón a lo que el mencionado me sonríe para después entregarme las llaves.

— ¿Vez que hay maneras de pedir la cosas Beny? — escuchó a Joe decir mientras intento abrir la puerta sin soltar al chico.

Logro abrir la puerta y me adentro primero junto con Joe. Escuchó la puerta de la casa cerrarse y le pido a Ben que me ayude a cerrarla mientras escuchó a Gwil balbucear un par de cosas que no logro escuchar.

Los dirigimos hacia la sala y hacemos que tomen asiento en un sofá. Yo me dejó caer en otro y me desago de mis tacones.

— Caminar dos calles con estos zapatos y un chico tambaleándose es demasiado agotador — el único chico en sus cinco sentidos se ríe y una pequeña sonrisa se dibuja en mi rostro — y agradezco que no hayas bebido mucho tu también o no se que habría hecho.

— Lo imagino — susurra en un tono relajado y ahora ambos reímos un poco.

El silencio nos invade por unos segundos hasta que vemos a Joe ponerse de pie y comenzar a caminar entre tropiezos hacia la cocina.

— ¡Hay que seguir la fiesta! — el castaño rojizo arrastra las palabras y rápidamente me pongo de pie cuando veo a Gwil querer seguirle al chico.

Ben me ayuda con el castaño rojizo y este comienza un berrinche.

— ¡Carajo Joe! — el rubio se queja mientras intenta hacer que el mencionado vuelva al sofá.

Le pido a Gwil que se quede ahí y este se limita a asentir mientras recarga la cabeza hacia atrás y cierra los ojos.

Me acerco a paso tranquilo hacia los chicos que ahora discuten y me detengo a lo que ellos me miran.

— Joe, cariño, vamos a que duermas un rato — el chico no se niega y pasando su brazo por mis hombros dirijo la mirada hacia Ben — tu lleva a una habitación a Gwilym.

El rubio asiente sin objeción y se acerca hacia el sofá donde se encuentra un Gwil medio dormido. En el camino hacia el pasillo escucho a Ben decirle a Gwil que se levanté y los pierdo de vista mientras comienzo mi camino escaleras arriba con cuidado.

Una vez en el segundo piso nos adentramos en otro pasillo y Joe es quien me dices en qué habitación dejarlo.

— Pueden usar la habitación que gusten, la del fondo es la de mis padres y las dos antes de esa son la de mi hermana y hermano.

Asiento mientras lo dejo sentarse sobre la cama y hago que se recueste.

— Te vez hermosísima esta noche querida, si tú intención fue hacer que a Ben se le parará más que el corazón lo hiciste muy bien — siento mis mejillas arder con cada palabra que sale de su boca y a cambio el chico se ríe.

Termino de sacarle los zapatos y vuelvo el rostro hacia él.

— Gracias Joe, no lo había notado — le guiño un ojo al mencionado y este se cubre con las frazadas.

— _________

— ¿Sí?

— De verdad me da gusto por Vanne, Sebastián es un buen chico, y se merecen el uno al otro — veo los ojos de mi amigo cristalizarse y siento mi pecho oprimirse — será una buena madre — la voz se le quiebra con las últimas palabras y seguido rompe en llanto.

No piefo evitarlo más y me acerco a abrazar al chico quién se mantiene recostado, le acarició el rostro con delicadeza mientras lo dejo que llore.

— Por favor, no te vayas.

— Y no lo haré cielo, aquí me quedare contigo hasta que te duermas — continúo acariciando su rostro y cabello mientras escuchó su llanto disminuir lentamente.

— Gracias, eres un ángel — el chico sorbe de su nariz y yo me inclino un poco para depositar un beso sobre su coronilla.

Escuchar sus palabras solo hacen que me sienta más orgullosa de tenerlo como amigo y que aunque le duela ver a mi hermana con alguien más, aún así, el que se alegre por ella y por su amigo me hace saber que el es una buena persona.

Un buen rato después Joe se ha quedado dormido y le seco el rostro antes de ponerme de pie. Lo arropó y seguido me acerco hacia la puerta para apagar la luz y cerrar la puerta frente a mí, me mantengo así durante unos segundos, mirando a la puerta, y cuando me giró ahogo un jadeo cuando veo a alguien frente a mí.

Cita De Juegos [Ben Hardy Y Tú] I & II COMPLETA ✔️Donde viven las historias. Descúbrelo ahora