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Para salvar el momento, nuevamente, Zack y sus hermanos estaban en la sala. Aarom le había informado su plan con días de anticipación. 

Mateo dejó a Olivia en uno de los sofás, con los gemelos y arregló su ropa. No pasó mucho para que el timbre sonara. 

Aarom abrió la puerta y una mujer castaña se lanzó a sus brazos a abrazarlo con fuerza.

"¡Feliz cumpleaños pequeño!" Mateo miró en silencio la escena y esperó paciente. 

"Gracias tía" el omega del castaño alejó su estado de alerta "Pasa, te quiero presentar a unas personas" 

Mateo sonrió sutilmente y miró a la mujer frente a él. 

"Él es mi omega" el parecido con Amanda era impresionante, incluso la manera inmediata en que sus ojos se desviaron a su cuello "No, todavía no lleva mi marca, pero pronto la tendrá" dijo tratando de excusar la ausente cicatriz en la piel de Mateo.

Caminó unos pasos detrás de Mateo y tomó a la pequeña rubia en brazos. Después de todo el tiempo juntos, Mateo permitió que Aarom presuma a Olivia como suya y le daba la opción de explicar, si él lo creía conveniente, que no era su hija biológica. 

"Ella es Olivia, mi cachorra" dijo orgulloso. 

"¿Qué?" su mirada pálida se paseó del rostro de la niña hasta el de Mateo "¿En que momento...? Yo estuve aquí hace un año" 

"Larga historia, luego te contaré" sonrió mirando a la bebé que mordía su puño "Solo te pido, por mi cumpleaños, que te des la oportunidad de conocer a mi familia" 

La noticia le cayó como agua fría, ella solía trabajar todo el tiempo y dedicarse a sus amigos, por ello no prestó atención a la publicación de su sobrino. Aún pasmada asintió y entró buscando a su hermana mayor.

Mateo resopló con fuerza y sacudió la cabeza con fuerza, eso no había sido tan difícil. Los minutos pasaron con ellos en la sala y Zack distrayendo a Olivia. 

Amanda nunca apareció cerca y eso tenía a Mateo en constante alerta. 

Estaban tan concentrados en hacer caminar a la bebé que cuando el timbre sonó nuevamente Mateo se levantó, inconsciente, y abrió la puerta entre suaves ricitas. 

Frente a él se encontró un alfa, alto y de profundos ojos verdes que congelaron al castaño. Aarom corrió a su alcance y puso una mano sobre su hombro. 

"Abuelo, hola, bienvenido" dijo agitado. El hombro achinó los ojos al sonreír, muy similar al beta que entretenía a los niños. 

"¿Qué se siente tener 18, cachorro?" preguntó extendiendo los brazos hacia su nieto. 

"Muy bien" después de un gran abrazo, Aarom miró a Mateo y le hizo un seña para que se acerque "Abuelo, quiero presentarte a mi novio" 

Las mejillas del castaño se sonrojaron furiosamente, era la primera vez que lo llamaba así en todo el tiempo que llevaba conociéndolo. 

"¿Novio?" Preguntó mirando al omega. Aarom asintió rápidamente. 

"También a mi cachorra" corrió donde Zack, haciendo sentir a Mateo pequeño e indefenso bajo la mirada jade del hombre frente a él "Ella es Olivia. Sé que es algo inesperado pero quería que hoy conozcas a mi familia y.."

"No me parece" Aarom reflejó desilusión en su mirada y Mateo bajó la suya, la única que miraba a todos lados sin entender que ocurría era Olivia en los brazos del alfa más joven "Tener que esperar tanto para conocer a sangre de mi sangre" dijo cruzando los brazos "Dámela, muchacho" pidió, pero Mateo nuevamente se puso en alerta pues, pues temía que, de alguna manera, notara el hecho de que no pertenecía a su familia. 

Profesor (En Edición)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora