Joseph no se despegó de la puerta en toda la tarde, incluso insistió en que pusieran la alfombra en la que su pequeño castaño jugaba cerca a la puerta para que sean los primeros en recibirlos.
Las horas pasaban y el sueño luego de un refrigerio los alcanzó.
Denisse se acercó a ellos con una sábana y algunas almohadas que rodearían a Joan, los cubrió y veló su sueño en silencio.
Cuando la omega escuchó al auto en la puerta de su casa, salió corriendo descalza para evitar los ruidos, alcanzó a impedir que abrieran el portón de la cochera y abrió la puerta en la que iba su hijo y su nieto.
"Los chicos duermen en la puerta" dirigió su dedo índice sobre sus labios pidiendo silencio "vamos"
Martin estacionó el vehículo fuera de la propiedad y ayudó a llevar maleta.
El rubio ingresó y se arrodilló a un lado de los dos, dejando a Alex sentado a su lado.
"Ya te sentí, tonto" dijo el omega con los ojos aún cerrados asustando al rubio.
"Hola, mi amor" Joseph abrió los ojos adormilado pero con una sonrisa en los labios.
"¿Cómo les fue?" Preguntó.
"Hay mucho que tienes que saber" respondió "pero.. Alex y yo estamos cansados" dijo frotando su mejilla contra el hombro del pelinegro.
"Vamos a dormir, luego habrá tiempo para hablar" sus dedos acariciaron su mejilla hasta que Arián atrapó su mano para besar su palma.
Esta vez la pareja descansó sola, Joseph se acurrucó en el cuerpo de su mejor amigo y deslizó su mano jabón la camiseta de este para sentir su calor. Arián cerró los ojos y repartió caricias en el oscuro cabello del omega.
Una siesta de tres horas bastó para que los padres recuperen sus energías.
Casi era media noche cuando los mellizos cayeron rendidos definitivamente y fue ahí cuando la pareja empezó su plática.
"Llevas buen rato soltando ese aroma" Joseph frotaba su nariz incómodo "Dímelo de una vez, Alex no podrá oír ¿No?"
Arián sonrió ligeramente, consideró el mentirle y ahorrarle el temor pero era Joseph de quien hablaba y esa mentira podía tirar abajo todo el avance que había logrado con él.
"Alex.." suspiró "podrá oír" Joseph levantó las cejas sorprendido "pero.. se necesita una cirugía en su cabecita y.."
"Anestesia"
"Sí, lo sé amor. Sé que eso no trae buenos recuerdos para nosotros pero al final la decisión queda en nosotros, nuestro hijo no necesita nada de eso"
"No, Alex tiene que escuchar, tengo que disculparme con él" su mirada estaba perdida.
"¿De qué hablas?"
"Él.. está así por mi culpa, yo no me cuidé cuando estaba en mi y.."
"No digas eso" pidió con voz suave "No es seguro que lo que ocurrió con su audición sea por la gestación" besó su frente "hiciste lo mejor que pudiste dadas las circunstancias, no sabíamos de él"
"Aún así debe oírme, quiero que sepa lo que ocurrió por mi y que siempre escuche mi voz diciendo que lo amo más que a mí vida" se sentía un matiz de desesperación en su aroma.
"Ven acá" dijo tirando suavemente del cuerpo del mayor contra su pecho "si así lo quieres entonces no hay más que hablar, programaremos la operación lo más pronto posible y.." besó su cuello "tranquilo, nuestro pequeño estará bien" dijo intentando contener el ligero temblor que sacudía a Joseph.
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Profesor (En Edición)
RomanceEn una sociedad que rechaza a los omegas varones, Mateo logra cumplir su sueño de ser profesional y entra, después de muchos años, a enseñar en una escuela de la ciudad. Asignado como profesor de historia, nada podría arruinar ese perfecto primer d...
