XXIX

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—Abuela.

—Rhaena— suspiró al verla, el embarazo ya comenzaba a notarse.

—Señora— reverenció Maegon.

—No desearía que nuestras queridas princesas permanezcan la una lejos de la otra, Baela es tan hermosa como su madre— dijo Alyssa.

—Me honras.

—¿Podrían permitirnos un momento? — Rhaena besó la mejilla de su abuela, Maegon la mano y ambos marcharon al encuentro de Baela.

—Esta buena voluntad tiene algún costo, ¿no es así?

—No, sabes que lo hago de buena fe.

—La buena fe no existe.

—Conmigo sí, he seguido a Rhaenyra ciegamente, sí; sin embargo, el futuro de mis hijos me preocupa, los protejo en la medida de mis posibilidades. Sé que lo más sensato sería continuar el legado por tu verdadera sangre, Baela y Rhaena, pero mi hermana vendrá a pedir tu favor y quiero que se lo des.

—¿Aun en contra de tu voluntad? Los Lannister podrían alzarse en armas al ver que su futuro Señor será menospreciado.

—Es mucho poder para un solo niño.

—Ya no es un niño.

—Vaemond quiere usurpar el poder de su hermano, aún no sabemos si está muerto.

—Sería más fácil con Laenor aquí.

—Pero ambas sabemos lo que pasó.

—Y no dudo de ti porque estabas conmigo al momento de su muerte.

—Aconsejé a Rhaenyra lo mismo que te diré a ti: casen a Jace y Baela, o a Luke y Baela, será señora de Driftmark o de los Siete Reinos.

—Oferta generosa.

—Trabajo en mi puesto de Mano.

—¿En verdad crees que tu hermana te recompensará tu ceguera?

—De lo contrario, seré peor que Daemon, me deslindaré e iré a Roca Casterly a tomar el señorío para mi hijo y perderá su mejor aliado; porque sé que ya te perdió a ti.

—Suena a una oferta desesperada.

—Si entre Aegon y Rhaenyra se desata una guerra, quiero que tomes a Maegon y Rhaena y los lleves a Driftmark para mantenerlos a salvo.

—Porque será señora de Driftmark el día de mañana.

***

—Mis hermanos ya están listos, Visenya y Maegon te esperan para marchar todos juntos al salón del trono.

—Veo que tú y Mía van acorde.

—Me acabo de dar cuenta.

—¿Nos vamos? — le sonrió con picardía solo para fastidiarlo.

—Aunque esta corte tiene la esperanza que lord Corlys Velaryon sobreviva, nos reunimos aquí para la amarga tarea de decidir la sucesión de Driftmark. Como Mano, hablo con la voz del rey en esto y en todos los asuntos. La corona ahora escuchará las peticiones.

Sir Otto Hightower se sentó en el trono construido por el Dragón. Abajo a la derecha yacían Alicent, Helaena, Aemond y Aegon, los esposos volteaban a ver a los hijos mayores de Alyssa, quienes permanecían del lado izquierdo del trono. Rhaenys y Viserys de la mano, en su mundo, no hablaban, pero tampoco prestaban atención. Alyssa a lado de su hermana y tío, detrás Visenya y Maegon con su esposa. Jaehaerys como mano derecha de su madre, Mía y Lancel también estaban ahí. Alicent no consentía que a la bastarda se le llamara de Lady, porque por algo se llamaba Casco, pero Alyssa la trataba como su igual. La Leona Targaryen creía no tan erróneamente que Mía era el objeto de su ira, porque atacar a Alyssa haría que se revelaran.

Hija del trono de hierroHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora