XLXI

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—¿Quieres te que acerque a Desembarco del Rey?

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—¿Quieres te que acerque a Desembarco del Rey?

—¿Podrás con todo esto?

—Por supuesto— dijo con suficiencia—. A mí nadie me dice que no.

—Bien, pues a mí tampoco— la tomó de ambos brazos con algo de fuerza—. Estos últimos días...

—No le exijas a una madre en luto que actue con cordura— espetó—. ¿A qué quieres ir?

—A que crean que estoy de su lado, a recuperar a Vaghar.

—¿Y lo que te pedí? — Aemond la apretó con mayor fuerza—. Si esperas que te cubra, que vaya a la batalla contigo, debes confiar en mí...

—¡No voy a matar a Alicent!

—Bien, yo cobraré mi venganza con sangre y no me importa de quién sea, ¿estás conmigo o no?

—Bien, yo cobraré mi venganza con sangre y no me importa de quién sea, ¿estás conmigo o no?

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—¿Quién te ayudó a escapar?

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—¿Quién te ayudó a escapar?

—¡Yo la saqué! Así que quita tus malditas manos de ella— abrió la puerta de un golpe.

—Yo sólo gané por saber los movimientos de Aegon.

—Pero tú lo entregaste.

—Él habría regresado en algún momento, por oro y descanso, como siempre hace.

—Siempre ha sido nuestra mejor aliada, así que sueltala— lo empujó de un movimiento—. Haber devuelto a Aegon, me quitó a mi hijo más amado, así que debes pensar en una forma de resarcir el daño y no— volteó hacia su tío—, estrangularla no es la opción.

—Me culpan porque sus enemigos no están a su alcance.

—Vámonos— ordenó a Daemon y este anduvo hasta la puerta—. Avisaré a tu hija que estás aquí.

—Gracias— murmuró Mysaria, Daemon dejó pasar a su sobrina y ambos se sorprendieron de ver ahí a Mía ya con un balde de agua y una bandeja. Los Targaryen sonrieron.

—Debes dejar de culpar a todo el mundo. No nos traicionó, no es agente de los Hightower. Es cuestión de honor y lealtad, ¡siempre hemos sido sus mayores protectores y defensores!

—¿El honor hizo algo cuando mataron a tu hijo? — la tomó del cuello y la estampó contra la pared.

—Tu hija está ahí.

—Mientras la otra está desaparecida, seguro se fue a buscar al alcohólico y tú lo conscientes.

—¡No me hables como si yo fuera el enemigo! — lo empujó y abofeteó. Daemon la tomó de ambas manos y juntó su frente con la de ella y Alyssa lloró de nuevo, se colgó de su cuello—. Creí que hacía sus rondas.

—No fue mi intención.

—Sólo quiero el cuerpo de mi hijo, ¡exijo tener justicia por mi hijo!

—Vámonos.

Se besaron antes de ella ir por su capa dorada, por un cambio de ropa para ir a montar y Daemon negó diciéndole que era mejor que llevra otra cosa, entregándole una capucha. Mysaria les dio un par de nombres para ir a buscar a Desembarco del Rey. Pronto subieron a un bote y llegaron allá dejando a cargo a Mía y Lancel en lo que Visenya volvía, mientras que Jaehaerys consolaba a Aemma. Rhaenys y Viserys se encargaron de seguir con las guardias y rondas; ninguno cuestionó lo que haría la Leona Targaryen en tanto ellos se quedaban allá. A ninguno le sorprendió que Rhaenyra no exigiera la compañía de su hermana, ambas sufrían su pérdida.

—Un tributo— murmuró la princesa.

—Comandante, Señora.

—Nunca me voy por mucho.

—Me dicen que te desagradan los Hightower.

—A la mierda los Hightower— recibió el tributo y les abrió la puerta. Para fortuna de los príncipes, sólo se cruzaron con viejos aliados.

—El Gusano Blanco afirma que eres uno de los cazarratas de Aegon, debes estar ocupado. Ahora ese castillo está infestado.

—Oí que el Gusano Blaco está muerto.

—Se dicen muchas cosas.

—Sé que tienes un conocimiento especial de la Fortaleza Roja— Daemon se sentó frente a él y le enseñó un pequeño saco de cuero.

—Los túneles de Maegor, son un enorme nido de ratas. Los conozco mejor que la forma de mi propia verga.

—Él es mi amigo, esta noche, va a ser tu amigo. Buscarás y matarás a la reina Helaena o al rey Aegon, de preferencia al rey. Ninguno es bueno peleando, pero debes ser precavido— dejó caer el dinero—. La mitad, la otra cuando esté hecho. Bien, ¿y si no los encuentro sólos?

—¡A la mierda con todo! — se quitó su collar, una de sus joyas más preciadas, y lo puso sobre la verga de ese hombre—. Los usurpadores tienen tres hijos, así me traigas la cabeza de los tres, ¡pero hazlo!

Hija del trono de hierroHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora