Scarlett.
La alarma me obligaba a levantarme de la cama, aquello me hacía sentir ridículamente cansada.
Ayer por la noche no he dormido demasiado, el insomnio no me deja en paz desde hace más de un año, pero... Logré dormir mejor las últimas semanas, lo cual me hacía sentir mejor, pero no podía durar eternamente... Al menos he tenido a mis fieles libros de compañía.
—¿Existe algo más penoso que ésto? — pregunté al aire dejando escapar un suspiro.
Me puse de pie esperando a que la ducha de junto dejara de sonar, pero noté que realmente no estaba sonando. ¿Elizabeth no irá a clases?
Caminé hasta el baño mientras me tambaleaba un poco, bostecé de camino y en menos de dos segundos había estampado mi pie contra el mueble de la esquina.
—Maldita mierda.
Respiré profundamente una vez más, anhelaba no sentir presión sobre el día. Será un buen día, esto no es nada.
Sólo un dedo algo maltratado. La ducha me espera.
Despejando aquellos malos pensamientos, comencé a meditar sobre mis clases, contenidos, exámenes, futuros exámenes... Mis hijos... Mis lindos hijos.
Sonreí. Mis pequeños me extrañan tanto como yo a ellos, o quizá yo los extraño mucho más... Siempre los extraño.
Luego de quince minutos bajo el agua, salí de allí, debía arreglarme. Elegí dejar la ropa en el baño y comenzar allí todo el proceso, para no ir de un lado a otro... También tenía la esperanza de oír algo de ruido proveniente de la habitación de Elizabeth, pero parecía no estar despierta.
Golpeé de manera disimulada la pared, tal vez se ha dormido tarde.
O tal vez se ha ido antes... O no ha dormido aquí... tal vez está con su amiga rubia.
Al salir de la habitación, dudé unos segundos entre si ir a tocar su puerta o no hacerlo.
—¡Scarlett! — la voz de Aubrey me hizo apartar la mirada de aquella madera inerte.
Acabé por cerrar mi habitación, me di la vuelta para saludarla con un abrazo cálido.
—¿Tienes clase?
—Sí, sí.
—Oh, creía que podíamos desayunar juntas. Le preguntaré a Andrew.
—Está en clases — comenté. Ella enarcó una ceja, me sonrojé, no puedo decirle que he leído su horario en su habitación —. Él me ha dicho.
—Okay, no te he pedido explicaciones — dijo burlona.
Suspiré.
Avanzamos por la escalera y me encontré con Andrew charlando junto a Oscar.
Él nos notó, una sonrisa apareció en sus labios y de inmediato correspondí. Oí la tos insinuante de Aubrey.
—¿Mhm?
—Oh, vamos, creo que todos notamos las marcas en el cuello de Andrew y si no he sido yo, quedan Oscar y tú, pero Oscar es casado — se encogió de hombros.
—Yo... — comencé sin saber cómo defenderme. Ella rió —. No sé qué contestar.
—Nada, no debes excusarte, es adorable cómo disimulan que se gustan. De todas formas bastaba tiempo para que ocurra, él es un doctor en literatura y tú una licenciada en eso, dice el buen libro de la divina comedia que "la risa deseada es besada por tan gran amante" — citó mientras me dedicaba una sonrisa de aquellas.
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Laguna negra |Scarzzie|
FanfictionMaestra Johansson. Dedicado a la mujer que es demasiado suya para ser mía. [No se permiten adaptaciones]
