-Entonces, después de que se desintegrara por completo, volvió a su forma original- Greg estaba fascinado con la clase de química- Es increíble lo que descubres, cuando tu teléfono se queda sin batería. Creo que me interesa- estábamos los dos acostados en el piso de mi habitación, mirando al techo. A veces hacíamos eso, hablar así- Y nunca había notado...
-Besé a Sarah- solté. Necesitaba sacar todo para afuera. Todo.
Greg se sentó, mirándome entre sorprendido y feliz.
-¿Y yo estoy aquí hablando de la escuela? ¿Esto es en serio? ¿Por qué no empezaste por ahí?- respondió exaltado. Pero frunció el ceño- No pareces muy feliz- comentó.
Me senté junto a él, suspirando.
-Es demasiado complicado- bueno, no, todo no podía decirle.
-¿Ella no quería besarte? Porque juraría que si- pensó- O... ¿La tocaste en algún lugar que ella no quería?- siguió rapido- Eres tú, probablemente, no la tocaste y eso también le molestó. O...
-Deja de sacar conclusiones- interrumpí.
-¡Cuéntame!- exclamó.
-Nos besamos varias veces y en serio todo estaba bien- empecé- La última vez fue... bastante intenso- me sentía incómodo hablar de eso, pero me parecía peor dejarlo dentro de mí. Necesitaba la opinión de alguien con más experiencia.
-¿Intenso como?- sonrió.
Lo recordé y me volvía esa sensación al estómago y al corazón. Pero, era peor, porque no la tenía cerca, porque me había roto.
Saqué aire.
-No lo sé, Greg- me levanté del piso.
-Quiero detalles, no seas bobo- hizo lo mismo que yo, quedándose frente a mí- ¿Segunda base?- alzó las cejas.
-No- respondí- El punto es que... necesito que me ayudes, ¿ok?
-¿Con qué?- preguntó confundido.
-Me mintió... sobre algo grave- dije- Pero... tuvo sus razones y... no sé que hacer- admití.
No hablaba con Sarah hacía tres días, por lo tanto, no hemos seguido con el caso. Y he estado pensando tanto. La entiendo, pero no la justifico. Ella debería entenderme también.
-¿Está saliendo con otro?- pensó mi amigo.
-No- respondí- Y nosotros no estamos saliendo...
-Pero te gusta- aseguró sonriendo. Asentí sin decir nada- Escucha... Si no se cogió a nadie más, no habló mal de mí, no se burló de ti y no insultó a Ricky- mi perro levantó la cabeza desde su cucha- Creo que no es tan grave, Oliver.
-Pero...
-Además, admitiste que tuvo sus razones- volví a asentir, sabiendo a donde estaba llegando- Mi opinión: habla con ella- siguió poniendo una mano en mi hombro- No dejes que esto se te escape.
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Mastermind 💻
Action¿Y si te digo que nada fue un accidente? Oliver, un chico tímido, pero increíblemente inteligente, siempre que lee una novela de misterio sabe perfectamente quien es el culpable después de la página 6, muy responsable y amable. Se le dan muy bien es...
