❝ Dónde Jeongin es el hijo de Blancanieves, y HyunJin, el hijo de la Reina Malvada, lo corrompe. ❞
ㅤ☪︎⠀𖫲 HyunIn - Top HyunJin - Jeongin Bottom. Breve mención de otros ships
ㅤ☪︎⠀𖫲 Angst, NSFW, Temas delicados, Fantasía
ㅤ☪︎⠀𖫲 Historia...
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❝ Just make it die or you will turn it all. ❞
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HyunJin miró hacia el horizonte con los brazos cruzados y el peso del mundo apretando su pecho.
La luz de la tarde comenzaba a desvanecerse, pero no había nada poético en la escena; no había capitulo en el Libro de Cuentos Legendarios ni en algún otro libro que pudiera darle brillo a sus sentimientos. El cielo no era un manto de estrellas prometedor ni un refugio para soñar; era un lienzo opaco que parecía reflejar su confusión interna, nubes densas que ocupaban el sol —HyunJin sabía que era culpa de su madre—. El aire estaba denso, cargado de algo intangible que le recordaba lo atrapado que estaba. Una niebla difusa cubría su mente, y los ventiscas gélidas que se colaban por las rendijas de la vieja estructura en la que se encontraban se sentían como agujas atravesándole la piel.
Se quedó allí, inmóvil, con la mirada fija en un punto indeterminado, buscando respuestas en un horizonte vacío. El viento golpeaba su rostro, pero el frío no lo sacudía. Era algo más profundo, más visceral, lo que lo mantenía atado. ¿Cuánto tiempo más podría aguantar esto? Esa pregunta reverberaba en su mente, como un eco incesante, y con ella venían otras que no tenían solución. ¿Cuánto tiempo más tardaría en convertirse en lo que ella quería? ¿Y qué quedaría de él cuando ese momento llegara?
El sonido de su propia respiración era lo único que lo anclaba, pero incluso eso parecía distante, como si no perteneciera a su cuerpo. Había pasado tanto tiempo luchando por ser algo distinto, por demostrar que su destino no era inevitable, que había olvidado cómo era sentirse verdaderamente libre. Libre… Una palabra que sonaba a burla en su cabeza. No había libertad para alguien como él, no mientras el peso de su madre lo aplastara con su presencia omnipotente.
Detrás de él, la voz de Hyonin resonaba con una familiaridad cortante, interrumpiendo sus pensamientos.
—Llevemos este retocador, las lágrimas de dragón y esta bata oscura —enumeraba con una eficiencia que solo ella podía conjurar, su tono teñido de ese desprecio casual que HyunJin había aprendido a reconocer desde niño—. ¡Casi terminamos de empacar! —continuó, dejando escapar un suspiro teatral que parecía destinado a hacerle sentir incompetente—. ¿Por qué sigues haciendo eso?
HyunJin no respondió de inmediato. Aún atrapado en sus pensamientos, parpadeó lentamente antes de girarse hacia ella.
—¿Haciendo qué? —preguntó, su voz baja, apenas un murmullo.
Hyonin lo miró con una mezcla de curiosidad y desdén, sus cejas perfectamente arqueadas enfatizando la pregunta.
—Mirando fijamente hacia la distancia —dijo, su tono casi divertido—. ¿Qué es lo que estás buscando?