Capítulo 55

6.1K 264 11
                                        


Ya son las 7:00 A.M., Brando como siempre está despierto bañándose, por mi parte sigo acostada. A las 8:00 sale nuestro vuelo, claro que vamos a ir con el avión privado de Brando.

Tengo mucha fiaca, no tengo ganas de hacer nada. Ayer nos acostamos muy tarde, ustedes comprenden. Hoy no me puedo ni levantar, pero bueno voy a hacer un esfuerzo y así activar.

Me duele mucho la espalda, dormí muy mal, prácticamente dormí arriba de Brando, si a mi me duele no me quiero imaginar a él. Cuando mis pies tocan el suelo, puedo sentir como giran las cosas a mi alrededor. Estoy acostumbrada, ya hace una o dos semanas que me está pasando esto, siempre que me levanto tengo muchos mareos, hasta a veces náuseas. Pero he leído en algún portal que es por las cervicales, así que tengo que hacer algunos ejercicios para el dolor.
Una vez que me estabilizo, me levanto y me dirijo al baño. El cuerpo desnudo de Brando es lo primero que observo apenas  ingreso. Que buen cuerpo tiene, Dios, y no hablemos de lo sexy que le quedan los tatuajes en su pecho.

-Buenos días Bonita, ¿te duele mucho? -pregunta Brando preocupado. Ésta mañana cuando nos levantamos le conté sobre mi dolor de espalda. Me acerco y le doy un beso en su pecho, para ser más específica justo donde está su corazón.

-Ya se me va a pasar, lo que te voy a pedir es que me dejes un analgésico junto al desayuno, así no la paso tan mal en el viaje -digo mientras comienzo a sacarme mi pijama, no hay mucho que sacar, pero bueno, no me voy a meter con la camiseta de Brando.

-Lo que necesites mi amor -se acerca y me da un beso en mi frente, ya sabe que en las mañana prefiero que nos demos besos en todos lados menos en los labios, ya que tengo mal aliento y no lo quiero espantar. Según él es absurdo, a veces me roba algún que otro beso, pero son lo menos.

Sin más charla me giro y me meto a la ducha, debo hacer rápido ya que tengo 20 minutos para estar lista, como siempre haciendo las cosas sobre la hora...

Una vez que me di ésta ducha rápida, me voy al dormitorio y escojo el outfit del día. Es algo cómodo y sencillo. Un vestido largo hasta los pies, negro, con unas sandalias fucsias. El pelo lo dejo mojado y suelto. No llevo nada ya que Brando llevó mi cartera abajo y mi valija quedó en el baúl del auto. Me miro por última vez al espejo y bajo, para poder desayunar.

Brando se encuentra sentado tomando su desayuno mientras mira su teléfono. Cuando nota mi presencia levanta la vista y me regala una sonrisa. Como estoy muy cariñosa y no sé el motivo, decido sentarme en su regazo ha tomar mi desayuno desde ahí.

Brando me recibe gustoso y coloca una de sus manos en la parte baja de mi cintura y la otra mano en mi regazo.

-Alguien se levantó cariñosa hoy -dice mientras me da un dulce beso en mi cuello. Lo único que hago es girar mi rostro hasta quedar frente al suyo y robarle un rápido beso.

Seguimos tomando el desayuno en esas condiciones. Brando me hace chistes o me comenta cosas que me hacen reír. Lamentablemente se pasa muy rápido y entra Carlos, el jefe de seguridad y nos comunica que el auto ya está listo. Miro a Brando y le hago un puchero, él simplemente besa mis labios y me da una palmada en el trasero. De mala gana me levanto y camino delante de Brando hacia la salida.

En mis manos tengo los lentes, decido ponermelos, hay un sol cegador. Para ser tan temprano el sol está a pleno. Miro a Brando y él también se puso los lentes. Jodidamente le queda espectacular, si antes era un chico malo, con lentes directamente es un jodido badboy, ni hablar de los Jeans negros con la camiseta blanca escote en V.

El camino se pasó volando. Brando estuvo hablando por teléfono todo el trayecto, yo me limitaba a observar el paisaje. De vez en cuando miraba el espejo retrovisor y Carlos me regalaba una sonrisa. En este último tiempo me hice muy cercana a él. Cuando Manuel tenía que hacer otro trabajo, él se quedaba conmigo y nos hicimos amigos, se podría decir.

Ahora que recuerdo a Manuel, lo voy a extrañar. Tanto tiempo pasamos juntos que ya me acostumbré a su presencia, sus llamados, sus mensajes. También se transformó en mi confidente, él es el único que sabía cómo estaba en verdad cuando Brando se fue. Él me aconsejaba y realmente sé que puedo contar con él. Mi teléfono se encuentra en mi cartera que está en el baúl.  Cuando llegue a España le mandaré un mensaje y me iré comunicando con él durante este viaje.

Carlos estaciona el auto frente al avión, en realidad a unos cuantos pasos, pero bueno ustedes saben.  Cuando bajo del auto Brando me toma de la mano y comenzamos a caminar hacia el vehículo. Nervios atacan mi estómago, en respuesta estrujo la mano de Brando. Él se da cuenta y una pequeña risa se le escapa, lo fulmino con la mirada.

-Bonita, no pasa nada. Estoy aquí -dice para tranquilizarme, le da pequeños toques a mi mano y seguimos con nuestro camino. 

Una vez que estamos en el avión, mi respiración comienza a acelerarse. Si no fuera por Brando, quizá ya estaría con un ataque de pánico, pero por suerte está mi chico ahí para cuidarme. Durante el viaje me dio caricias, estaba tan cansada que dormí durante todo el trayecto. 

Unos besos cálidos me despiertan de mi sueño profundo, pero no estoy en el mismo lugar de cuando me subí. Estoy en una cama gigante y a mi lado, o mejor dicho, casi arriba mío, se encuentra Brando con su perfecto rostro observándome. Coloco mis manos en su cara y comienzo a acariciar cada parte. Brando sonríe ante mis toques. 

-Bonita ya llegamos, dormiste durante todo el viaje -no puedo creer que dormí mas de 10 horas, sí que estaba cansada. 

-Lo siento, no sé qué me ocurre,  últimamente siempre estoy con sueño - comento mientras un bostezo se me escapa.

-La noche anterior fue bastante agotadora, mi amor -levanta las cejas y siento como mis mejillas se ponen rojas. 

-Shh... no digas cosas así delante de la gente -comento un poco avergonzada. 

-Bonita, no hay nadie, solo quedamos nosotros dos -comenta mientras se ríe. Una risa se me escapa, pero rápidamente lo fulmino con la mirada. Brando de la nada estampa sus labios con los míos, claro que lo disfruto como siempre. Nuestras lenguas comienzan a jugar y siento como me voy excitando rápidamente, tengo muchas ganas de más. 

-Bonita si seguimos así, no sé en qué va a terminar, mejor esperemos hasta que estemos en casa, prometo complacerte -un puchero se escapa de mí y me retiro toda excitada, no se vale.

Debo admitir que me sorprende ésta actitud que últimamente estoy teniendo. Tengo que confesar algo... estoy más caliente que antes, me excito mucho más fácil y todo el tiempo deseo a Brando, si fuese por mi lo hacemos en cualquier lugar. Brando se está dando cuenta, pero él piensa igual que yo. Lo que me sorprende es mi actitud, yo no era tan descarada y perversa. Ahora mi cabeza esta la mayor parte del tiempo pensando en eso... 

Apenas mi pie derecho toca el asfalto, siento un pitido en mi oído. Lo único que recuerdo es a Brando preocupado gritando mi nombre, luego todo se volvió negro. 

-----------------------------------------------------------------

Hola 🙋

Como están? 

Acá subí otro capítulo, espero que lo disfruten mucho

Gracias por los votos y comentarios, no dejen de hacerlo que me alientan mucho 😘😘

Que tenga una linda semana 💞

Besos Mi 💋 

BONITADonde viven las historias. Descúbrelo ahora